La filosofía, la educación y el rescate de los valores. 3ª Parte.

Noticia escrita el: 9 agosto, 2017 | Por: Víctor Manuel Barceló R

En la China ancestral, Confucio impulsó su proyecto para desaparecer diferencias de clase por linaje y avanzar hacia un sistema más justo en el que la diferencia entre seres humanos fuese su buen obrar y principios, no orígenes y ascendencia. Impulsaba una educación al alcance de todos, en que se formasen y transmitiesen conocimientos, pero también valores.

 

Por su lado, Sócrates y su mayéutica, ampliando el significado médico que tenía la palabra griega maieutiké (arte de dar a luz a los niños), la focalizó en el arte de dar a luz conocimiento y conciencia. El método socrático usa preguntas filosóficamente pensadas, busca que el alumno descubra respuestas por sí mismo, elabore y “dé a luz” sus personales saberes. La mayéutica asume que los conocimientos no están afuera y serán impuestos en el estudiante. Con diálogo con su guía o maestro y con ideas, el alumno adiestra su pensamiento y dilata su conciencia, creando su personal saber.

 

Pero al lado de la filosofía como agrupamiento de ponderaciones sobre la esencia, substancia, propiedades, causas y efectos de las vicisitudes naturales, especialmente sobre el ser humano y su existencia en el universo, y de su sistematización en los razonamientos expuestos por un pensador, como vimos con Sócrates, Cofucio y veremos con Platón, Aristóteles, Kant, Marx, Engels y varios más; junto a ello y a veces a contrapelo, está el mito.

 

Surgido del griego mythos, “relato”, “cuento” tradicional, que narra sucedidos prodigiosos, generalmente representados por individuos fabulosos -al menos sorprendentes dioses, semidioses, héroes, engendros o protagonistas maravillosos- quienes intentan explicaciones a un hecho asombroso o un fenómeno notable.

 

“El mito es un relato explicativo, simbólico y dinámico –precisa José Manuel Losada- de uno o varios acontecimientos extraordinarios personales con referente trascendente, que carece en principio de testimonio histórico, se compone de una serie de elementos invariantes reducibles a temas y sometidos a crisis; presenta un carácter conflictivo, emotivo, funcional, ritual y remite siempre a una cosmogonía o a una escatología absolutas, particulares o universales”. Ver: https://www.google.com/search? q=Losada%2C+Jos%C3%A9+Manuel+( 2012).+%C2%ABLa+tr%C3%ADada+ subversiva%3A+un+acercamiento+ te%C3%B3rico%C2%BB.+En+J.M.+ Losada%3B+M.+Guirao.+Myth+and+ Subversion+in+the+ Contemporary+Novel+(en+ingl% C3%A9s+y+espa%C3%B1ol).+ Newcastle+upon+Tyne%3A+ Cambridge+Scholars+Publishing. +p.+9.+ISBN+1-4438-3746-6.&oq= Losada%2C+Jos%C3%A9+Manuel+( 2012).+%C2%ABLa+tr%C3%ADada+ subversiva%3A+un+acercamiento+ te%C3%B3rico%C2%BB.+En+J.M.+ Losada%3B+M.+Guirao.+Myth+and+ Subversion+in+the+ Contemporary+Novel+(en+ingl% C3%A9s+y+espa%C3%B1ol).+ Newcastle+upon+Tyne%3A+ Cambridge+Scholars+Publishing. +p.+9.+ISBN+1-4438-3746-6.& aqs=chrome..69i57.5532j0j9& sourceid=chrome&ie=UTF-8

 

Los mitos integran el sistema de creencias de una cultura o de porciones de ella, en una comunidad. Se les considera como la esencia del pensamiento humano espiritual y de historias ciertas. De allí que su agrupamiento dentro de una cultura adquiera la denominación de Mitología. Las creencias de una comunidad o región se desarrollan al ritmo en que se acrecientan los mitos y adquieren mayor complejidad. Así, una mitología amplía el desarrollo de las creencias de una comunidad. En la Mitología se sustenta la cosmovisión de una cultura o un pueblo determinado.

 

En la cultura occidental fue la antigüedad grecolatina quien impulsó los razonamientos filosóficos y científicos, a tal nivel que irrumpieron en el pensamiento de los individuos, compitiendo con los míticos, imputando a la palabra mito -en ciertas condiciones- un alcance peyorativo. Eso llevó a considerarle incluso, como sinónimo de embuste, trama, creencia diseminada. En economía hay dos mitos muy socorridos: la sociedad sin clases como mito “comunista”; la mano invisible del mercado, mito liberal.

 

Es muy visto el uso laxo, suelto descuidado y hasta libertino de mito y mítico en sus formas de leyenda y legendario. Se usa para aludir a figuras históricas o contemporáneas, pero también a productos comerciales, que por diversos motivos están investidos de prestigio y atractivos mil: “Charlot” es mito del cine mudo; “los Panchos” son un grupo mítico.

 

Como todos los géneros narrativos característicos, el mito es un texto de origen oral, cuyos detalles se modifican durante su transmisión. De allí las distintas versiones referidas a un mismo tema. En las sociedades que manejan la escritura, el mito adquiere categoría literaria, con lo que las versiones se multiplican y en sus variantes llega a no conocerse en algunas adaptaciones escritas, dando vida a un nuevo mito. En la actualidad pervive el Mito, tanto en sus formas profundas que se identifican con la visión del mundo de algunos pueblos, como en su uso superficial y en veces cómico.

 

Según Mircea Eliade, el mito es “historia sagrada” que narra un acontecimiento sucedido durante un tiempo primigenio, en el que el mundo no tenía aún su forma actual. Los eventos de la naturaleza que se repiten periódicamente se explican como secuencia de sucesos narrados en el mito. En la mitología griega el ciclo de las estaciones se explica a partir del rapto de Perséfone. Recordemos que en la maya-mexica, desde muy antiguo dividían el año en cuatro estaciones; que se guiaban por equinoccios y solsticios, con un día de 16 “horas”: 8 laborables, desde la salida a la puesta del sol, y las 8 restantes de descanso. Al igual que ocurrió en el viejo continente, los calendarios avanzaban con el desarrollo de las culturas. Los calendarios maya, azteca pertenecen a una misma fuente cultural. En el año 249 a/C, cuando al calendario romano faltaban siglos para la reforma juliana que instituyó los años bisiestos, se reunieron sacerdotes de los linajes nahuas para corregir desviaciones de su calendario, introduciendo el año “bisiesto” ( repetición cada cuatro años del último de los días nomentemis). En Huehuetlapallan, una de las siete ciudades mexicanas que formaron Chicomoztoc, la ciudad mexicana más importante de los nahuas, instituyeron también el período de 52 años, formado por cuatro haces o gavillas de años (13 x 4). Ver: http://labotica.blogcindario. com/2010/03/00046-mitos-y- creencias-los-mayas.html

 

Empero, no todos los mitos se refieren a un tiempo “primero”, también pueden abordar sucesos acontecidos después del origen, pero que destacan por su importancia y por los cambios que trajeron. Ver: https://www.google.com/search? q=Losada%2C+Jos%C3%A9+Manuel+( 2012).+%C2%ABLa+tr%C3%ADada+ subversiva%3A+un+acercamiento+ te%C3%B3rico%C2%BB.+En+J.M.+ Losada%3B+M.+Guirao.+Myth+and+ Subversion+in+the+ Contemporary+Novel+(en+ingl% C3%A9s+y+espa%C3%B1ol).+ Newcastle+upon+Tyne%3A+ Cambridge+Scholars+Publishing. +p.+9.+ISBN+1-4438-3746-6.&oq= Losada%2C+Jos%C3%A9+Manuel+( 2012).+%C2%ABLa+tr%C3%ADada+ subversiva%3A+un+acercamiento+ te%C3%B3rico%C2%BB.+En+J.M.+ Losada%3B+M.+Guirao.+Myth+and+ Subversion+in+the+ Contemporary+Novel+(en+ingl% C3%A9s+y+espa%C3%B1ol).+ Newcastle+upon+Tyne%3A+ Cambridge+Scholars+Publishing. +p.+9.+ISBN+1-4438-3746-6.& aqs=chrome..69i57.5532j0j9& sourceid=chrome&ie=UTF-8

 

Claude Lévi-Strauss, antropólogo estructuralista, aprecia que todo mito tiene tres características: Usa una pregunta existencial, referente a la creación de la Tierra, la muerte, el nacimiento y otros. Se conforma por contrarios irreconciliables: creación vs destrucción, vida-muerte, dioses-hombres, bien contra mal. Su mérito es reconciliar esos polos buscando alejar nuestra angustia. Ver: http://www.ugr.es/~pwlac/G06_ 03Pedro_Gomez_Garcia.html

 

Otro antropólogo, Bronislaw Malinowski afirma que no hay aspecto importante de la vida que sea ajeno al mito. Existen mitos religiosos (nacimiento de los dioses), antropológicos (como la fundación de Tenochtitlan) o particulares–sociales. (por qué el maíz se convirtió en el principal alimento de un pueblo, como sucedió con los prehispánicos de Mezoamérica).

 

Los mitos son narraciones fundamentales, al dar respuestas a las preguntas básicas de la existencia humana: razón para existir, razón de lo que nos rodea, entre otras. También aclaró: el mito pertenece al orden de las creencias. Lévi-Strauss confiesa sus fuentes, y señala sus tres maestros: La geología, el psicoanálisis freudiano y el marxismo, por cuanto “los tres demuestran que comprender, consiste en reducir un tipo de realidad a otro; que la realidad verdadera no es nunca la más manifiesta”, sino que gravita en la estructura profunda que debe formularse teóricamente. Ver: http://www.ugr.es/~pwlac/G06_ 03Pedro_Gomez_Garcia.html

 

Mucho hay escrito acerca del mito. Veamos varias clases de ellos:

Cosmogónicos: Intentan explicar la creación del mundo. Son los más universalmente extendidos. Sitúan el origen de la tierra: en un océano primigenio. Una raza de gigantes -los titanes- desempeñan función determinante en esta creación al considerarse semidioses y la primera población de la tierra.

Teogónicos: Relatan origen de dioses (Atenea surge armada de la cabeza de Zeus); En la Maya, después de tres diluvios, Hunab Ku creó un nuevo mundo habitado por enanos, un segundo poblado por un pueblo trasgresor y el tercero en el que crecieron los mayas. Se juntaron todos y aparece el mundo actual, que acabará en otro diluvio. (Ver el calendario Maya).

Antropogénicos: Narran la aparición del ser humano, creado a partir de cualquier materia viva (una planta, un animal) o inerte (polvo, lodo, arcilla, maíz, etc.). Serán los dioses quienes le enseñarán a vivir sobre la tierra. Se ligan a  mitos cosmogónicos y teogónicos.

Etiológicos: Explican el origen de seres, cosas, técnicas e instituciones.

Morales: Advierten la existencia del bien y del mal (yin-yan).

Fundacionales: Describen cómo se asentaron ciudades por voluntad de dioses. La de Roma por dos gemelos, Rómulo y Remo, amamantados por una loba. La Gran Tenochtitlan al cumplirse la profecía de Tenoch, etc.

Mitos escatológicos: Anuncian el futuro, el fin del mundo con amplia audiencia. Son de dos clases principales, según el elemento que provoque la destrucción: agua o fuego. A veces se vinculan a la astrología. La proximidad del fin se anuncia por mayor frecuencia de eclipses, terremotos, y otras catástrofes naturales, que aterrorizan a los humanos. El clásico ejemplo es el ‘Apocalipsis’, considerado como tal por Bertrand Russell. (Continuará)

Villahermosa, Tab. México..


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