Puebla, Pue. La semana pasada fue de gran trascendencia para la educación en el estado. La primera razón es la aprobación de la llamada reforma educativa por el Congreso del Estado. Y la segunda, la presentación del IDEI (Índice de Desempeño Educativo Incluyente) que ha publicado por cuarta ocasión Mexicanos Primero y que se está convirtiendo en una ranking de las mejores prácticas para la mejora de políticas públicas educativas en nuestro país.
Respecto a la reforma educativa, más allá de los tiempos y las consideraciones que se han mencionado sobre su aprobación, es tarea de todos el asegurarnos como lo ha venido mencionando Mexicanos Primero, que sus beneficios lleguen a las aulas y principalmente a nuestros niños y jóvenes. Es necesario dar seguimiento puntual a las leyes y reglamentos que deberán de ajustarse a nivel federal y local, así como a su correcta aplicación que será un resultado natural de esta reforma, para que no se convierta como muchas otras iniciativas en letra muerta para desencanto de sus ciudadanos, quienes empiezan a ver en la educación el punto de inicio para una mejora real de su calidad de vida. Es el momento de que la sociedad se mantenga alerta y vigilante, para que los logros en la educación sean verdaderamente públicos, y dejen de ser el negocio y
modus vivendi de unos cuantos que en la práctica la han privatizado, lastimando así a varias generaciones de alumnos, docentes y finalmente a todos los mexicanos. El llamado a que la educación sea pública no debe venir de los actores que lo han impedido, sino de un reclamo social que haga contrapeso a estas fuerzas. Solo basta observar la votación en el congreso local respecto a esta reforma, para entender y definir quiénes son y quiénes serán los verdaderos aliados en este cambio. El discurso de “estoy a favor pero voto en contra”, no es más que una manera de tratar de mantener el mismo engaño, cuando los resultados de nuestro sistema educativo están a la vista de todos.
El IDEI habla de cosas que han sucedido y que están sucediendo en las aulas de clase de nuestros hijos. Como se menciona en el informe, Puebla mejoró con relación al año anterior su puntaje, colocándose en 2do. lugar en Primaria y 5to. en secundaria, con el gran mérito de hacerlo a pesar de las condiciones sociales que ha vivido nuestra entidad por décadas. Este avance no debe impedirnos hacer cambios inmediatos en las áreas de eficacia (que los alumnos terminen el nivel que empezaron) y la de permanencia (que los alumnos no abandonen la escuela), en donde el índice refleja una sensible disminución. Se necesita establecer con claridad cuál será la responsabilidad de los docentes, autoridades educativas y padres de familia al respecto.
La conclusión del informe en el caso de Puebla es que: “Se observa que las autoridades están logrando superar los obstáculos contextuales y haciendo que la educación sea un motor de cambio social….Exhortamos a las autoridades educativas de Puebla a acelerar esta tendencia de cambio” (
2013 Índice de Desempeño Educativo Incluyente (IDEI).(México):Mexicanos Primero visión 2030, A.C. 90 p.,) Es entonces, una gran oportunidad de seguir avanzando en el rumbo en el que todo parece indicar es el correcto, para la educación en el estado. Sin olvidar que la sociedad y el gobierno tienen juntos una gran tarea: Asegurar el progreso incluyente de todos.
Moroni Pineda
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