AGENCIA NOTIPAS. CULIACÁN, SINALOA.- El Partido Sinaloense, a través de sus diputados, hizo este día un enérgico llamado a las autoridades federales, estatales y municipales a no dejar pasar la oportunidad de corregir el rumbo y redoblar esfuerzos para atender los problemas, por más pequeños que parezcan, porque se puede despertar a una sociedad dolida y fragmentada, como ocurrió en 1910.
A nombre de los legisladores del PAS, que coordina Héctor Melesio Cuén Ojeda, el Diputado Robespierre Lizárraga Otero, Vicepresidente de la Mesa Directiva del Congreso de Sinaloa, advirtió, al recordar el aniversario del 20 de noviembre, que la Revolución Mexicana cambió las estructuras políticas y sociales de nuestro país, pero que actualmente, la revolución social de Ayotzinapa es un llamado a terminar con la corrupción. Incluso advirtió que este día, en Sonora, miles de manifestantes tomaron el Congreso.
Uno de los factores que desencadenaron la revolución, señaló Robespierre, es que el pueblo se encontraba despreciado y humillado, por lo que decidió, al grito de ¡Abajo el mal gobierno!, resonar con toda su fuerza en todo México, por lo que a 104 años del inicio de este movimiento social que transformó las estructuras políticas, sociales, culturales y económicas del país, el diputado lanzó un enérgico llamado a la solución de los problemas que enfrenta México hoy en día, puesto que las consecuencias de una revolución son sangrientas y hacen sufrir a su propio pueblo. En 1910, durante una década, millones fueron los muertos y desaparecidos de este movimiento armado.
Para el Grupo Parlamentario del Partido Sinaloense, recordar este acontecimiento es importantísimo y para nuestro país es fundamental, pues antes las diferencias se arreglaban tomando las armas, hoy se dirimen en las urnas y con la promulgación de leyes.
Por ello, agregó, la situación actual que vive nuestro país por los acontecimientos ocurridos en Tlatlaya y los del estado de Guerrero, nos mantienen en una incertidumbre sobre las consecuencias políticas, económicas y sociales, que podrían tener un cambio profundo en lo político.
Al Partido Sinaloense le preocupa que las autoridades envíen el mensaje de que parecen no tener un plan estructurado para solucionar este problema.
Ciertamente, dijo Robespierre, en Sinaloa no vivimos un clima como el que los habitantes del estado de Guerrero tienen desde hace años, y que hoy está haciendo crisis, sin embargo es correcto que los sinaloenses atendamos diversas condiciones que pueden tornarse en dificultades similares a la de aquellos estados.
Ahí están las manifestaciones constantes de los sinaloenses que hacen producir al campo, ciudadanos que constantemente reclaman las injustas políticas públicas que los gobiernos federal y estatal implementan; los reclamos que en estos días están haciendo los policías despedidos por haber sido calificados no aptos para continuar en sus cargos, pero que en ningún momento les han explicado en qué fallaron.
En Sinaloa existe otro serio problema: las desapariciones, acción que se está dejando crecer. El martes un periódico local daba cuenta de que en nuestro estado existen más de 2,798 desaparecidos, lo más grave es que sólo una persona ha sido puesta a disposición de las autoridades de justicia, dijo el diputado de PAS.
El legislador apuntó que la nota informa que, desde el 1 de enero del 2009 al 30 de septiembre del 2014, existen 2,798 desaparecidos en Sinaloa, tan sólo un caso se ha resuelto; 1.3 levantones se registran diarios en nuestro estado.
La Procuraduría General de Justicia del Estado –PGJE-, informó que en 2013 las denuncias por “levantones”, 613 denuncias, pero que sólo se iniciaron 248 averiguaciones previas, y ¿Qué paso con las otras 365 denuncias? ¿Por qué no se investigan? En 2014, hasta el 30 de septiembre, se tienen registradas 434 denuncias de privaciones de la libertad pero sólo se han iniciado 245 averiguaciones previas, y ¿Qué paso con las otras 189 denuncias?, agregó. La PGJE reconoce que no tiene la capacidad de investigación para esclarecer los 2,798 casos denunciados, así lo demuestra con 493 expedientes de investigación y sólo un caso resuelto.
Nuestro Grupo Parlamentario hace un llamado a esta Legislatura para que vigilemos esta problemática con detalle, pues recordemos cómo empezó la situación en Guerrero. Nadie de nosotros desea que en Sinaloa irrumpa otro Iguala. Sin embargo a diario tenemos “levantones”, inconformidades sociales y ahora posibles corrupción de altas autoridades, por mencionar algunos problemas que estamos enfrentando. En este día tan especial para los mexicanos, que debería de ser un día de júbilo para la sociedad, lo es de reflexión ante el ambiente especial que vive en el país, concluyó Lizárraga Otero.