El domingo pasado, el pueblo griego rechazó la imposición de más recortes presupuestarios y aumentos fiscales exigidos por la Troika, a cambio de un paquete de rescate leonino de los acreedores europeos. Con el 61% de votos por el NO, frente al 39%, se escribió el 1er rompimiento serio con las medidas que vienen destrozando las economías más débiles de Europa.
De inmediato Tsipras preparó una nueva propuesta de rescate, pero con el sistema bancario nacional afectado. Si hoy domingo 12, no hay acuerdo satisfactorio para ambas partes y los bancos griegos se quedan sin fondos, obligaría al país a imprimir su propia moneda, lo que sería el principio del fin de la vinculación del euro –nacido en 1999- con las finanzas griegas.
Por supuesto que para la Comisión Europea, la respuesta está en el gobierno griego. El presidente de dicha Comisión, Jean-Claude Juncker, dijo: “La pelota está en la cancha del gobierno griego y el…debe explicar hoy en Bruselas cómo piensa que podremos salir de esta situación”. Lo ocurrido el domingo debe considerarse como victoria del pueblo y los trabajadores contra los “ajustadores” de la Unión Europea, el FMI, el Banco Central Europeo, y todos los gobiernos europeos que reclaman imponer al pueblo griego, un nuevo memorándum de austeridad y atropellarle con una derrota política, para mantener el carácter casi “semi-colonial” de Grecia –y otros gobiernos soberanos- en la UE.
Este triunfo adquiere significación, ante la campaña “terrorista del imperialismo”. El propio presidente del Parlamento Europeo afirmó que la victoria del “NO” significaría lisa y llanamente la salida de Grecia del euro. Por su lado el gobierno de Syriza, aprovecha la victoria para reanimar sus negociaciones con la Troika, tratando de superar el atolladero actual, sin renunciar a sus promesas políticas iniciales. Pretende aceptar lo conveniente a sus exigencias.
Los requerimientos impostergables de financiación ascienden a 7.000 millones, no precisamente para reactivar la economía, simplemente para cubrir pagos. Al BCE el 20 de julio (12.000 millones hasta mediados de agosto) un nuevo pago al BCE, según borrador del Euro grupo al que accesó Reuters. Alemania circuló ayer un 2º documento en que apunta como un escenario posible, la salida “temporal” de Grecia del euro, por cinco años. De inmediato dijo Michel Sapin: “Eso es un globo sonda para divertir a los periodistas”, Las fuentes consultadas por el diario “El País” (español) consideran ese informe como parte de la dramatización de las negociaciones, tratando de obtener concesiones adicionales por parte de Atenas. “Una salida temporal es como un divorcio temporal”, explica el economista Paul de Grauwe, de la London School of Economics, voz sensata en esta crisis. “Un Grexit temporal es un Grexit a secas”, añadió Holger Schmieding, del banco alemán Berenberg. El problema estriba en que las acciones adicionales que el Euro grupo quiere por parte de Grecia, sean vistas como una “suerte” de humillación en el país heleno.
A escasas horas del final de este capítulo de la saga sobre Grecia, el debate económico y financiero va dejando paso a la política. Dos bandos en disputa: los duros, capitaneados por Alemania con Finlandia y Eslovaquia que ayer pidieron el Grexit en el Euro grupo. España, Austria y los países bálticos respaldan las tesis alemanas. Del otro lado, Francia recupera su voz para tratar de mantener a Grecia en el club, junto a Italia, Chipre. Fuera de Europa, el imperio estadounidense expresa preocupación por la crisis que agobia a sus socios del euro. http://internacional.elpais.com/internacional/2015/07/12/actualidad/1436712440_136211.html
El gobierno de Tsipras y por supuesto Syriza, no representan a una izquierda capaz de romper con la CE. La clara ventaja del NO –mayor a lo previsto- junto a la polarización social y política anterior al referéndum, la enérgica movilización venida de las bases que se da en su entorno –véase la manifestación por el NO de casi 100.000 personas- y las claras muestras de solidaridad internacional de relevancia– acotan las fronteras de Syriza, vigorizando una determinación soberana, frente a la capitulación que la Troika busca desde hace meses.
Tsipras ha conseguido con el histórico cuan controvertido referéndum sobre la propuesta europea, del pasado domingo, soliviantar a los socios y empeorar la situación de los bancos, pero también evitar una crisis política interna. Con el aval de los grandes partidos griegos , viene lo más difícil: conseguir que la propuesta final, justifique todo este embrollo. Europa solo “dará su brazo a torcer” si encajan los números, si a los socios –la Troika y el C.E- les convencen los pormenores; si reformas y recortes van lejos. Así si habrá tercer rescate del mecanismo europeo (Mede) por dos a tres años y “sobre la base de la propuesta presentada el pasado 30 de junio, con las adaptaciones necesarias tras el referéndum y para responder a las necesidades de liquidez de urgencia”, según fuentes del Gobierno griego.
Atenas quería que el plazo fuera el mínimo indispensable, el programa de ayudas acarrea condiciones y supone supervisión de la U E, durante todo ese periodo. El importe no estaba cerrado, pero el FMI estimó que Grecia necesitaría varios miles de millones de euros, sin computar el daño del “corralito” y los controles de capital. Los acreedores quieren reducir esa cifra hasta 50.000 millones para “incentivar a Grecia a que vuelva a financiarse en los mercados”. Ver: http://internacional.elpais.com/internacional/2015/07/07/actualidad/1436277193_531071.html
Por su lado, el OXI (NO) del referéndum es un rechazo total a la austeridad como política del imperialismo a través de la Troika, buscando el avasallamiento del pueblo griego. Se trata ahora, de hacer que la victoria del referéndum sea claramente un NO a las negociaciones con la Troika, NO a la austeridad, NO al pago de la deuda. Esta circunstancia y la persistente postura negativa de la Comisión Europea, pueden ser base para avanzar en medidas estratégicas, de salvataje primero, renegociando la deuda y reversiones en privatizaciones y venta de empresas, fundamentales para el crecimiento del mercado interno. Esto daría un respiro a la economía dominada desde el exterior.
En su momento, apoyados en todos los grupos políticos nacionalistas, buscar el avance, con la clase obrera y el pueblo griegos -que marchan unidos- hacia la construcción de un nuevo modelo de desarrollo. Habría que nacionalizar la banca, el comercio exterior y los sectores claves de la economía para, desde esa postura, buscar negociaciones con la Unión Europea, BRICS, China, Asia, Latinoamérica, Rusia y todos los países que están construyendo ese nuevo modo de entender la globalización y atender a las necesidades básicas del pueblo (salud, educación, trabajo, vivienda, producción de la tierra y otros).
El referéndum es un punto de apoyo, puerta de salida. Algunos analistas y posiciones radicales de grupos y partidos afirman que las elecciones, nunca podrán cambiar de raíz el sistema capitalista salvaje y opresor, que condena al hambre y miseria a la mayoría de pueblos del Planeta. Probablemente estén en lo cierto, pero aún están lejos muchos pueblos de llegar a la movilización revolucionaria de los trabajadores, con fuertes partidos revolucionarios al frente.
Latinoamérica es prueba de que la determinación electoral de muchos pueblos –véanse Argentina, Brasil, Uruguay, Venezuela, Ecuador, Nicaragua y otros- les lleva a superar muchas carencias. Las que persisten, tanto porque presiones externas impiden su solución, como porque las condiciones económicas globales alejan el uso de recursos propios para atenderlas, sobrellevadas por la población, en plena conciencia de que se resolverán en un futuro, unidos firmemente con los gobiernos que eligieron.
Cuba en su momento, llegó a la rebelión armada y construyó una exitosa revolución que le pone a la cabeza de la región en materia educativa y de salud, aún padeciendo brutal presión y embargo económico del imperio mayor, que por más de medio siglo le impide negociar y recibir capitales, no solo de empresas estadounidenses sino de cualesquiera otras que, sin ser de ese origen, estén vinculadas a sus transnacionales.
Las “primaveras” en países árabes, que dieron esperanza a sus pueblos (Egipto, Irak, Libia, Túnez, Bahréin, Jordania) caen una a una porque fueron manejos político-militares de los imperios para eliminar a líderes indeseables, algunos implantados por ellos, pero que habían levantado el espíritu de libertad en sus compatriotas y logrado beneficios importantes en sus niveles de vida, lo que no convenía a los imperios, porque basaban sus éxitos en el manejo racional y autónomo de sus recursos naturales.
Pero todo lo expresado queda en especulación, cuando conocemos que el gobierno de Grecia presentó un plan de rescate que incluye severas medidas de austeridad. En efecto, el 1er ministro Alexis Tsipras incluyó medidas de austeridad severas, que ahora se discuten. ¿Cómo se entenderá al interior del país, cuando apenas hace unos días los ciudadanos griegos votaron en contra, por abrumadora mayoría en el referéndum histórico multicitado?. Circuló información de que la propuesta presentada a los acreedores incluye aumentos impositivos, recortes a las jubilaciones, reducción del gasto militar y privatización de bienes públicos. El plan fue presentado tras que Tsipras exhortó a la población a que rechazara las demandas de los acreedores griegos con más austeridad. http://www.democracynow.org/es/2015/7/10/titulares#7104
A cambio de las reformas, Grecia recibiría un paquete de rescate por tres años de 59.000 millones de dólares. El ministro de Economía de Alemania Wolfgang Schäuble se mostró un tanto reticente a las demandas de proporcionar, al menos alguna medida de alivio de la deuda a Grecia, pero luego dio marcha atrás al respecto. Funcionarios europeos han expresado su aprobación a la oferta de Grecia, antes de una reunión clave que tuvo lugar ayer sábado. El Parlamento griego votó la propuesta de rescate, apenas cinco días después de que el 61% de la población rechazara condiciones similares para el rescate en un referéndum. Si el gobierno griego logra una reestructuración significativa de su deuda pública, el referéndum obtendrá lo que Tsipras buscaba en el voto de confianza de su pueblo. Si no ocurre, la Historia lo devaluará, caracterizando al referéndum como ejercicio democrático fallido, inútil, al no haber influido en el desenlace de la negoción y el acuerdo final de Grecia con sus acreedores.
La democracia griega dio un respiro al empeño de otros países europeos que no encuentran salida a sus acuciantes problemas financieros. Es un ejemplo a seguir, sin duda, pero caben preguntas que están en el ambiente: ¿Se quedará allí la labor de Syrisa? ¿Se frustrarán las esperanzas de millones de europeos pendientes de los acontecimientos en Grecia? ¿Seguirán en la impunidad las desviaciones de recursos por parte de griegos en los gobiernos precedentes? Estaremos pendiente de la evolución de este proceso, vital para la conformación de un nuevo modelo de desarrollo y la apertura a un nuevo orden económico internacional, que ya se construye en ámbitos alejados de los organismos financieros multilaterales.
Correo electrónico: v_barcelo@hotmail.com México, D. F. 12-julio-2015.
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