Hemos visto como en los inicios del cambio socio-económico venezolano (90s de Siglo XX) el poder político de Chávez, con un fuerte respaldo popular, impulsa una sociedad vanguardista, en base a postulados recogidos en la Constitución de 1999, tendiendo a un proceso cercano al discurso del Socialismo del siglo XXI, que se afirma con fuerza antihegemónico, nacionalista y antiimperialista. Chávez separa, su conciencia militar -los militares juegan un importante papel respecto a la democracia. -En todas partes su cultura es vertical: obediencia, no democrática ni deliberativa- pero él sabe conjugar también los valores del pueblo que pugna por su libertad, su derecho a opinar y debatir, participando en el cambio social.
Tras el fracaso de propuestas de cambio a la Constitución -2002- y el golpe de estado de tintes empresariales y mediáticos (12-abril-2002) según Werz, Bodemer, que llevaron a la Presidencia efímera y de facto a un empresario (Pedro Carmona) pero fueron destruidas por el apoyo popular masivo a Chávez, éste dio nuevo impulso a su gobierno. Retoma el poder para continuar el avance hacia una sociedad bolivariana en que sea el pueblo unido al gobierno, factores básicos de un desarrollo de bienestar. Ver: http://www.dw.com/es/venezuela-diez-a%C3%B1os-despu%C3%A9s-del-golpe-de-estado-contra-hugo-ch%C3%A1vez/a-15866639
Si bien el golpe fue traspuesto por masivas manifestaciones en las calles de las principales ciudades, a favor de la democracia, la presión externo-interna no cejó y ocho meses después, la oposición operó para derrocar al gobierno, mediante una huelga petrolera liderada por la gerencia de la industria petrolera nacional. El gobierno dejó que la huelga siguiera su curso, dejando una economía devastada. Consideró preferible dejar correr la huelga que ser acusado de rompe huelgas y algo más grave que pudiese ocurrir.
Cuando todas las medidas ilegales fallaron en contra del gobierno de Chávez, la oposición venezolana ejerció su derecho constitucional a un referendo revocatorio presidencial (agosto-2004) perdiendo 59 a 41% pero no aceptando los resultados, de un proceso donde la manipulación de votos es casi imposible, por su sistema de doble votación. Se emite voto electrónico más la papeleta. Los resultados electorales fueron certificados por el Centro Carter (Ver Art. anteriores) y la OEA, pero la oposición ideó su realidad de conspiraciones para el robo del referendo, mediante un fantástico e imposible fraude electrónico.
En diciembre (2005), al apreciar en encuestas que perdería, la oposición boicoteó las elecciones parlamentarias, ante observadores de OEA y la UE, quienes reprobaron tal actitud. Finalmente aceptó su derrota en las presidenciales (diciembre-2006) que ganó Chávez con 63 % del voto y la participación electoral más alta en la historia de ese país. Tras el triunfo chavista, se pensó que la oposición estaría dispuesta a seguir las reglas de la concurrencia democrática. Pero la oposición no busca ser un movimiento democrático. Representa a una oligarquía, unida a intereses transnacionales que no aceptan ningún resultado electoral, sino responde a su conveniencia.
Las encuestas patrocinadas por la oposición y por el gobierno, mostraban que los pobres y los trabajadores estaban a favor de Chávez, en tanto las clases altas seguían contra él. Las razones: el gobierno de Chávez brindó servicios de salud a la mayoría de los pobres venezolanos, subsidios alimenticios y mayor acceso a la educación. El gasto social real por persona (corregido por efectos inflacionarios) se incrementó en 314 % en los ocho años de la administración de Chávez. La proporción de hogares en pobreza se reduce en más de 30 % -midiendo ingresos monetarios solamente y no otros beneficios como salud y educación-. la pobreza desciende del 49% en el 1er semestre de 1998 al 27,4 % de hogares en el 2011. El porcentaje de hogares en pobreza extrema también ha disminuido de 21 a 7,3% entre los primeros semestres de 1998 y 2011. http://www.ine.gov.ve/index.php?option=com_content&view=article&id=376:la-pobreza-continua-disminuyendo-en-venezuela&catid=123:pobreza
A las clases altas también les va bien, pero se oponían a Chávez por razones ideológicas. El “socialismo del siglo 21″ brinda a los pobres una voz en el gobierno, que jamás habían tenido. A la muerte del presidente Chávez, encarnado en su pueblo, las cosas cambiaron. Sus honras fúnebres en la Academia Militar de Venezuela, duraron diez días. Cientos de miles de personas en procesión kilométrica demostraron gratitud y devoción hacia al caudillo (muerto el 5 de marzo del 2013, a los 58 años de edad). La noche del seis de marzo, una procesión que duró siete horas, antecedió a miles de venezolanos que llegaron a la Academia Militar, para ver y honrar el cuerpo de Chávez. La multitud crecía segundo a segundo; las mujeres, con velas encendidas, mantenían conversaciones que retrataban la dimensión del sentimiento popular. Una de ellas se dirigió al grupo: “Vamos a ver si ahora estos escuálidos hijos de puta siguen diciendo que a nosotros nos pagan por seguir a nuestro presidente”.
Las exequias fueron a la altura de su leyenda. Las presentaciones masivas de Chávez estaban a medio camino entre mitin político y romería, espectáculo y concilio religioso. El funeral no fue la excepción. Los dolientes se lamentaban y lloraban, después insultaban a la oposición, “mamaban gallo” y bailaban. Decían sentirse agradecidos por lo que Chávez les había dado. Los “enamoró” dándoles identidad política, dirección, anhelos y suspicacias. No querían que quedara duda sobre eso. A donde se dirigiera la vista se veían imágenes de Chávez y se escuchaban sus discursos, en parlantes instalados a lo largo de más de dos kilómetros de cola. llevaban camisetas rojas por su adherencia al proyecto revolucionario chavista. Chávez era un espectro ubicuo que le daba al peregrinaje un impresionante aire de campaña electoral. Y todo esto creaba un estremecedor efecto de déjà vu. ¿Era un funeral, un acto de campaña o ambas cosas?.
Treinta horas después –según crónicas- la gente seguía allí, esperando en disciplinada formación ver a su líder, aunque fuera por dos o tres segundos. A preguntas de reporteros de -¿Quién era Chávez para ustedes?- tres mujeres se miraron con complicidad unos segundos para tomar la palabra Luz Marina, la más joven, respondiendo con emoción desbordada. -Él –dijo-, era mi padre, mi hermano, mi amante, mi esposo, mi protector. Esta respuesta transmitía un mensaje ya conocido, pocos meses antes. En la campaña presidencial, se escuchaba a mujeres repetir la misma idea, expresada con precisión, como acto reflejo de un profundo adoctrinamiento -¡Chávez era todo!- completó Laya, gimoteando. Detrás la muchedumbre coreaba: “Chávez te lo juro: yo voto por Maduro”.
En efecto, Chávez era todo. “Un muerto ganará las elecciones”, sentenciaban durante el funeral chavistas confiados en que, convertido en icono electoral, llevaría a Maduro a derrotar fácilmente a Henrique Capriles Radonski, el candidato opositor. Maduro, entretanto, basó su campaña en la identidad absoluta entre él y el líder fallecido. Como una “consustanciación” divina, repitió miles de veces que él era Chávez o el hijo de Chávez. Cuarenta días después, el poder del mito llegó a sus límites: Maduro mostró no ser Chávez. http://www.gatopardo.com/ReportajesGP.php?R=202
Al momento de su elección en 2013, Nicolás Maduro, continuó las pautas económicas existentes. Al asumir la presidencia se vio enfrentado a una alta tasa de inflación y escasez de bienes. Estas dificultades fueron de las principales causas de protesta en Venezuela en 2014. Maduro comentó en varias ocasiones, que luchaba una “guerra económica” contra el capitalismo y promulgó medidas llamadas “ofensivas económicas”. Rodrigo Uprimny, miembro del Comité ONU sobre Derechos Económicos, Sociales y Culturales dijo: “Cuando hay progresos, éstos se deben a la Revolución, cuando hay problemas ustedes los achacan al concepto de ‘guerra económica’”. Según The New Yorker, Maduro se concentró en su apoyo político sin atender asuntos prioritarios que economistas advirtieron al gobierno venezolano. En agosto de 2014, Venezuela encabezó el Índice de miseria Mundial, que se basa en la inflación, desempleo y otros factores económicos que, aunque es un índice muy polémico, muestra la caída en el crédito del país hacia el exterior. Ver: http://prodavinci.com/2014/06/04/actualidad/conoces-el-indice-mundial-de-miseria-sabes-en-que-lugar-quedo-venezuela/
Las elecciones parlamentarias de Venezuela 2015 se celebrarán el 6 de diciembre, para renovar todos los escaños de la Asamblea Nacional de la República, mediante votación universal, directa, personalizada y secreta con representación proporcional. Los diputados electos -167- durarán cinco años en sus funciones (5-enero-2016 al 5-enero-2021). Serán los 4os comicios legislativos nacionales desde la Constitución de 1999, que creó la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela. En esta fecha no se elegirán escaños al Parlamento Latinoamericano. El Consejo Nacional Electoral eliminó esas elecciones a solicitud del mismo Parlamento.
Los diferentes grupos y agrupaciones que participan en la elección, llevaron a cabo procesos internos con voto directo y secreto para elegir sus candidatos. El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) -Presidente Nicolás Maduro- celebró elecciones primarias, a mediados de año, con derecho a voto para todos los venezolanos inscritos en el registro electoral, para elegir candidatos a diputados, las que se celebraron (28-junio-2015) con apoyo técnico y logístico del Consejo Nacional Electoral (CNE). De manera igualitaria los postulados incluirían mujeres y jóvenes menores de 30 años. Se eligieron 98 candidatos para 87 circunscripciones electorales.
Las elecciones de la Asamblea Nacional se realizarán en condiciones difíciles para el gobierno. Se mencionan severos problemas de ineficiencia de la gestión pública, corrupción e inseguridad. Situaciones aprovechadas por la oposición -sin presentar opciones de futuro atractivas- pero con un gran despliegue de propaganda. Frente a ello existen logros de gran importancia. El proceso bolivariano cuenta con experiencias de participación popular (los consejos comunales) y una imponente politización de sectores populares, quienes habían sido metódicamente marginados por el sistema político y económico dominante. El reto central es concebir una sociedad diferente, post-capitalista, acorde al cambio a nivel mundial. Una sociedad alternativa, pensada desde y para un país petrolero. Una nación que entienda de manera diferente la producción, lo que es riqueza y buena vida. Alejada de patrones de consumo nocivos que infestan la vida planetaria. Sociedad que pueda ser ejemplo de respeto al medio ambiente, comprendido globalmente, alojando sus concepciones en el pueblo, a través de la educación para una vida diferente en la autonomía y la libertad.
Para los movimientos campesinos e indígenas de Latinoamérica y el mundo, la democracia y la vida, se conciben de modo integral en su cosmovisión y su práctica cotidiana. Seguimos pensando y actuando en metas de progreso, crecimiento, producto interno bruto (PIB) o ingreso per cápita como pautas de éxito, cuando sabemos la falacia de esas mediciones que ocultan la riqueza de unos cuantos y la pobreza generalizada en los pueblos. Contamos con enormes riquezas en los países, pero la gestión oficial de ellas lleva a la acumulación en pocas manos, incluso de transnacionales, socavando nuestros recursos y dejando en la orfandad a pueblos enteros. La democracia participativa sigue siendo frase discursiva pero no aterriza firmemente en el imaginario colectivo.
Los resultados de la elección del 6 de Dic. próximo en Venezuela, indicarán la ruta que seguirá el bolivarismo que necesita de un acelerado proceso de ampliación y fortalecimiento de sus organizaciones sociales de base. Estas serían en la educación, salud o la producción (sindicatos), que fortalezcan el armazón del tejido social, una ciudadanía solidaria y una organización comunitaria autónoma, sin dependencia del estado. Pocos días habrá que esperar para vislumbrar la ruta a seguir por Venezuela y su proceso bolivariano que impacta positivamente, incluso con apoyos materiales a muchas naciones del ámbito latinoamericano y caribeño. (Continuará)
Correo electrónico: v_barcelo@hotmail.com Puebla, Pue.-
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