Nota escrita: Juan Nava Estnner
Los incendios, las plagas, la sequía, la indolencia de muchas autoridades relativas.
Quienes lo visitan y dejan encendidas fogatas, la caza furtiva, bosques que no se renuevan mucho por desinterés y a últimas fechas el turismo. No estoy en contra de ello, pero sí hay que recalcar que el silencio y el respeto son base fundamental en un bosque sano.
La mejor reforestación es la natural, pero no por eso hay que dejar de plantar cada año acorde a los programas vigentes.
Se descubrió una mancha infectada con gusano descortezador y las medidas es que hay que aislarlo de inmediato antes que acabe con el bosque. Esta plaga en unas pocas semanas puede matar un bosque irremediablemente. Es necesario evaluar el daño y adoptar medidas de sanidad urgentes.
Se perdieron una docena de pinos maduros que ya estaban muy infectados, fueron derribados y descortezar.
Esa corteza fue fumigada con cuidado y quemada, sacada del lugar para evitar que la fauna se envenene, sobre todo las aves y ardillas. Estas últimas también colaboran
en la reforestación y además habitan un paisaje inerme.
El gusano descortezador es una plaga que afecta mucho en Durango y aparece en los árboles viejos y durante la sequía.
Gracias al apoyo de los que saben: Alfredo Gough, Christian Christeinike, Beto Santi Esteban que cada vez que los consulto me apoyan desinteresadamente. A la Secretaría de Medio ambiente y Recursos Naturales del gobierno de Durango por su asesoria e interés. Y a Evelio, Mike y Fernando.