Congreso del Estado de Puebla, Declara a Izúcar de Matamoros como Heroica Ciudad.
Noticia escrita el: 17 diciembre, 2012 | Por: Administrador

Izúcar de Matamoros, Puebla. Los integrantes de la Quincuagésima Octava Legislatura del Honorable Congreso Constitucional del Estado Libre y Soberano de Puebla, avalaron declarar como “Heroica Ciudad de Izúcar de Matamoros”, al Municipio de Izúcar de Matamoros.
En Sesión Pública Ordinaria del jueves 13 de diciembre de 2012, se dio lectura de la Iniciativa de Decreto que presentaron Diputadas y Diputados integrantes de la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales del Honorable Congreso del Estado en el que solicitaron que se diera dicho nombramiento.
El nombre de Carlos Gordillo Ramírez, quedará en los anales de la historia Izucarense como el Presidente Municipal que solicitó y gestionó la histórica distinción para este municipio que es la Puerta de la Mixteca Poblana.
Para el Edil Izucarense el 17 de diciembre de 2012 pasará a la historia como un día trascendental e inolvidable para la gente que pertenece a este; “hoy me siento contento y satisfecho, para decirles con regocijo a todos mis paisanos, que oficialmente nuestro municipio es ya Heroica Izúcar de Matamoros”.
Gordillo Ramírez reconoció que ambos acontecimientos son el principal legado Histórico, que los héroes dejaron a las actuales y futuras generaciones del municipio; “como Presidente Municipal, me movió el orgullo y la nobleza de hacer algo por la historia de nuestro Izúcar, en este sentido, y con el apoyo de mi cabildo, el pasado mes de junio presentamos al congreso del estado una solicitud, acompañada de los requisitos y elementos necesarios, para que Izúcar de matamoros fuera declarada como ciudad heroica”.
Son varios los factores que convergieron para hacer del pueblo de Izúcar un punto vital durante la guerra de independencia: su ubicación privilegiada, su potencial agrícola, y también su posición estratégica.
Pero sin duda, el elemento más importante es el suceso histórico del 17 de diciembre de 1811, cuando los insurgentes libraron combate contra las tropas realistas, en donde nuestros Héroes, Mariano Matamoros, José María Mórelos y Pavón, Hermenegildo Galeana y Nicolás Bravo, se enfrentaron con gallardía y valor, contra las tropas comandadas por el coronel Soto Macedo y el teniente Pedro Micheo:

Tres de los más grandes paladines de la lucha por la Independencia en el Sur, fueron José María Morelos y Pavón, Hermenegildo Galeana y Mariano Matamoros. A mediados de noviembre de 1811, las tropas insurgentes guiadas por José María Morelos y Pavón, Mariano Antonio Tapia, Nicolás Bravo, Vicente Guerrero, Hermenegildo Galeana y Valerio Trujano, tomaron Chiautla, defendida por Mateo Musitú, quien fue fusilado en sus allanadas trincheras. De esta victoria se obtuvieron 200 fusiles, parque, caballos, y cuatro cañones, entre los que iba el “Mata -Morelos”.
El 30 de noviembre de 1811, José María Morelos y Pavón comisiona a Miguel Bravo para que organizará de manera adecuada a los insurgentes de las Mixtecas, quien para el cumplimiento cabal de su misión ocupa la villa de Acatlán.
El 9 de diciembre de 1811, el general insurgente José María Morelos, salió de Chiautla hacia Izúcar. Mandó a Hermenegildo Galeana a Taxco y a Miguel Bravo y Valerio Trujano a reunirse en la costa con Julián de Avila “El Costeño” y Mariano Tapia, para que juntos atacaran Jamiltepec, pero Francisco Paris los derrotó en Ometepec.
El día 10 de diciembre de 1811, don José María Morelos entró en Izúcar, y el 12 de diciembre predicó un sermón en la misa celebrada en honor a la Virgen de Guadalupe. El día 13, publicó un Bando sobre“Denuncias de los Bienes Europeos”.
El 16 de diciembre de 1811, Mariano Matamoros, Cura de Jantetelco, se une en Izúcar al general Morelos. Avisados los realistas de las pocas fuerzas con que contaban, se designó a Miguel Soto Maceda, teniente de fragata, quien llevaba como segundo a Pedro Micheo, para que lo atacara, y lo hizo con 600 hombres escogidos, dos cañones y un obús.
Soto llegó a Izúcar el 17 de diciembre de 1811 con el objetivo de hacer un reconocimiento, pero instruido de que habían de llegar pronto a reforzar a Morelos, Leonardo y Nicolás Bravo se separaron de Galeana en Tecamachalco, resolviendo atacar de inmediato. Mandando que Pedro Micheo, con parte de la fuerza, ocupara “El Cerro del Calvario” (en donde hoy se encuentra la Capilla del mismo nombre y que fue ocupado por los realistas para atacar la población. Al frente se encuentra la estación de ferrocarril), y que bajando de aquel punto atacara por la derecha, mientras el mismo Soto lo hacía al frente.
Ambos penetraron fácilmente a las calles, pero llegando a la Plaza (el Zócalo) encontraron en las entradas de ésta parapetos formados de piedra y defendidos por artillería y fusilería; las casas circunvecinas, coronadas de gente, armadas con piedras, hondas y flechas.
El asedio duró desde las 10 de la mañana hasta las 3 de la tarde de aquel 17 de diciembre de 1811. En vano, por cinco horas, empeñaron el ataque hasta que, habiendo Soto recibido dos heridas mortales de bala, una en la cabeza y la otra en el vientre, tuvo que dejar el mando al capitán Mariano Ortiz, quien dispuso la retirada, arribando a “La Hacienda de Tatetla”, hasta donde llegaron los insurgentes comandados por el mismo Morelos y por Mariano Matamoros.
Aprovechando la obscuridad, se presentaron en la noche atacándolos por la retaguardia y logrando la dispersión de los realistas, quienes abandonaron el obús y el cañón. Ortiz logró rehacer sus tropas a la altura del “Cerro de la Galarza”,pero cayó muerto de un balazo a corta distancia. Al filo de las 10 de la noche, se retiraron los independientes, y a las once salió la División bajo el mando de Micheo, llegando a Atlixco a las siete de la mañana con unos doscientos hombres. Soto Murió el 19 de diciembre de 1811 en Huaquechula.
Morelos sólo permaneció 8 días en Izúcar y no se dirigió a Atlixco, sino que tomó el camino para Cuautla, en donde entró el 26 de diciembre de 1811.
En Izúcar dejó en su lugar a Vicente Guerrero, a José María Sánchez de la Vega, así como a Galeana y a Sandoval. En el camino de Izúcar a Cuautla, se separó Matamoros de Morelos y se dirigió a Jantetelco, con el fin de reunir gente y poder incorporársele después.
De Cuautla, Morelos, se encaminó rumbo a Taxco para encontrarse con Galeana a principios del año 1812. Para entonces, las fuerzas de Calleja se movilizaron rumbo a la Intendencia de Puebla, quedándose en sus linderos. Este movimiento realista obligó a Morelos a regresar a Cuautla, en donde entró el 9 de febrero de 1812.
Siguiendo el plan de Venegas de atacar simultáneamente Cuautla e Izúcar, el brigadier Ciriaco del Llano, al frente de 2 mil hombres, entre los que se contaban algunos batallones españoles que acababan de llegar de España, atacó Izúcar el 23 de febrero de 1812, con cuatro cañones de cuatro, dos de a ocho y dos obuses. Ocupó parte de la población, pero los ataques fueron rechazados mientras dos columnas de infantería a las órdenes de Andrade intentaban entrar en la Villa, dos veces lo intentó sin conseguir nada, a pesar de que la guarnición la integraban menos de 200 soldados, auxiliados por gran número de vecinos de esta ciudad, que armados de hondas y desde la azotea lanzaban piedras sobre los adversarios, repitiéndose estas acciones el 24 y 25 de febrero.
El asedio concluyo el 26 del mismo mes y año, en que Llano se retiró para ir a reforzar a Calleja en Cuautla, pero en su retirada fue incendiando los campos de cultivo cercanos y las casas de las orillas de Izúcar. Y a pesar de que los insurgentes lo persiguieron, logró entrar el 1 de marzo en el campo de batalla de Cuautla.
El 25 de marzo de 1812, los soldados de Chiautla, comandados por el coronel don Mariano Antonio Tapia (200 hombres de caballería) sostuvieron un encuentro con los realistas del sargento mayor José Enríquez (800 hombres) en “el cerro del Lizote”, en Cuautla; los insurgentes se reunieron dejando cuantiosos víveres que iban destinados a los sitiados. El parte de Enríquez menciona a 300 muertos de los insurrectos. Hubo más asaltos a los realistas de Félix María Calleja del Rey, provocados por Mariano Antonio Tapia y Miguel Bravo.
En Chiautla, Mariano Matamoros se unió a Morelos con la escasa gente que mandaba, y de ahí pasó a Santa Clara, donde se ocupó de organizar su tropa. A fines de junio llegó a Izúcar, donde tuvo conocimiento del Bando publicado el 25 de junio en el cual el Virrey desaforaba a los eclesiásticos que tomaran parte en la revolución.
Para demostrar Matamoros que los insurgentes no vulneraban los derechos de esos eclesiásticos, al Regimiento de Dragones que organizó le dio el nombre de “Apóstol San Pedro”y le asignó por bandera un estandarte negro con una cruz roja semejante a la que usan los canónigos en las ceremonias de la Seña, con la inscripción “inmunidad eclesiástica”. Manuel Terán fue el auxiliar de Matamoros en Izúcar, y con él consiguió hacer unos regulares y bien montados cañones.
A finales del mismo mes de agosto de 1813, el general Mariano Matamoros, proveniente de Oaxaca, de donde salió el día 16, estableció su cuartel General en Tehuitzingo con el propósito de ocupar nuevamente Izúcar, que estaba defendida por una gruesa guarnición realista. Permaneció en el cuartel general en este lugar hasta los primeros días de noviembre de 1813.
Por su parte, el insurgente Miguel Bravo fue desterrado por el realista Félix de la Madrid y conducido a Puebla en 1814.
Morelos había sido fusilado y parecía que la suerte de los insurgentes iba hacia su ocaso, pero ya era imposible apagar la llama de la libertad en el espíritu de los mexicanos. Fueron pues, fusilados Morelos, Matamoros y Galeana. Sin embargo quedaba un gran líder en las tierras del sur que vino a reanimar el fuego del patriotismo, Vicente Guerrero, nacido en Tixtla en 1783 y que comenzó su carrera militar a las órdenes de Hermenegildo Galeana en 1810. Guerrero quedó prácticamente sólo, y como jefe del movimiento.
El 29 de octubre de 1825, por Decreto del Honorable Congreso del Estado de Puebla se Concedió al Pueblo de Izúcar el Título de Ciudad de Matamoros (en honor del Cura Don Mariano Matamoros). Dicho galardón y el nivel de ciudad le fue dado en la Sala de Sesiones, encontrándose esta nominación en el Decreto 155, Tomo 3, folio 102.
Estas son sólo algunas líneas sobre nuestra “HEROICA CIUDAD DE IZÚCAR DE MATAMOROS”. La historia se sigue escribiendo, la memoria no olvida y se espera que el testimonio persista.
Por otra parte es importante mencionar que en Izúcar de Matamoros existen construcciones y monumentos que fortalecen el legado histórico del municipio, entre los que destacan: el Portal Hidalgo; el ex convento de Santo Domingo; los Templos de los 14 Barrios; los hermosos Arcos de la avenida Centenario; el Templo de Santiago Apóstol; los cascos de ex Haciendas; Templo de Santa María Asunción; el antiguo Palacio Municipal; Estatua de Don Miguel Hidalgo y Costilla, Busto de Don Mariano Matamoros, Busto de Don Benito Juárez, monumento a la Madre, busto del General Miguel Cástulo y Alatriste, busto del General Emiliano Zapata; el Zócalo y el Parque Pavón, además de sus fiestas, danzas y tradiciones.