Este martes 22 de enero estamos a casi un mes de que salga la convocatoria para definir el método de elección del que será el candidato del PRI a la Presidencia Municipal de Puebla y 3 de los aspirantes (Oscar Aguilar González, Víctor Manuel Giorgana Jiménez y Enrique Doger Guerrero) se han pronunciado por la consulta a las bases.
Los otros dos:
Enrique Agüera Ibáñez, ni siquiera ha dicho si irá o buscará la pre candidatura y por lo mismo no puede hablar del mejor método.
José Chedraui Budib, si quiere “entrarle al toro”, pero él está a la espera de que la “luz divida” que lo ilumine y sea designado.
La dirigencia del PRI ha dejado entrever que no harán la consulta a la base y que se irán por la asamblea de delegados, porque el otro método “usos y costumbres” no es para la capital.
El PRI no la tiene nada fácil para recuperar la Presidencia Municipal de Puebla, que de perderla estará cavando para no recuperar la Gubernatura, ni la mini de un año 8 meses, ni la de 6 años en el 2018.
Es así que la elección del candidato será fundamental y deben analizar las FODAS (fortalezas y debilidades) de cada uno de los aspirantes y la guerra sucia a la que estarán sometidos cuando sean enfundados en la candidatura durante la contienda constitucional que iniciará el 5 de mayo y concluirá el 3 de julio (4 días antes de la elección el domingo 7 de julio).
Pese a que la dirigencia estatal priista y el CEN no estén considerando la consulta a las bases, ese método debe ser analizado porque en caso de definir al candidato “por dedazo” este no podrá hacer pre campaña en los 40 días considerados por la ley (del 10 de marzo al 18 de abril) y por lo tanto no podrán hacer uso de los medios de comunicación y de los 286 spots de radio y televisión a los que tienen derecho diario durante los 40 días de pre campaña.
El hacer uso de los medios y realizar pre campaña puede posicionar aún más al aspirante que esté mejor y así no llegar a la constitucional como el rival más débil en contra de los panistas o las coaliciones que se formen.
La imposición desde el CEN o por instrucciones del Presidente Enrique Peña Nieto, podría llevar al PRI a una derrota y la división de sus cuadros y estructuras favoreciendo así las aspiraciones del gobernador Rafael Moreno Valle Rosas con su proyecto hacia el 2018.
Es necesario que antes de emitir la convocatoria para Puebla sienten a todos los actores y busquen el mejor de los métodos y que haya un compromiso de los que no resulten ganadores en una contienda transparente e igualitaria y así unir fuerzas y grupos en pos del triunfo.
Víctor Manuel Giorgana Jiménez, puede aportar experiencia y proyectos que estima como el buscar la igualdad social combatiendo realmente la pobreza y las zonas depauperadas en la capital. Fortalecer los comités vecinales de seguridad y las finanzas municipales.
Oscar Aguilar González, buscaría aplicar su experiencia legislativa y administrativa para que Puebla cuente con más recursos. Aplicar programas sociales y de vivienda y promover el empleo a través del trabajo comunitario.
Enrique Doger Guerrero, ha sido Presidente Municipal y conoce la problemática, pero deberá acercarse a los grupos a lon que no atendió durante su periodo como edil con planes y proyectos innovadores.
Enrique Agüera Ibáñez, ante sus múltiples negativas por contender ni siquiera ha manifestado cuales pueden ser sus propuestas en beneficio de la sociedad poblana, pero tiene un conflicto de intereses y personales.
José Chedraui Budib, se ha manejado en el ámbito empresarial y tiene nula experiencia en la administración pública, además de que es poca o casi nula su cercanía con los militantes del PRI que pudieran no creer en él.
En fin, “EL NUEVO PRI” hoy debe escuchar a la sociedad y no debe actuar como “EL VIEJO PRI” con imposiciones que lo llevarán a perder de nueva cuenta la capital del estado de Puebla.
Deben recordar que la sociedad ha cambiado y la sola marca PRI no garantiza el triunfo.
Sólo deben acordarse de que: “Los de enfrente no están mancos, ni cojos, pero aún más, tienen el poder”.