Los resultados del Festival Taurino altruista, demostraron que con la suma de esfuerzos de las instituciones y la solidaridad de la familia taurina se logra el bien común, afirmó la directora del Centro de Rehabilitación Integral (CRI), Antonieta Ordóñez Carrera.
Ante el éxito de taquilla que tuvo el evento, que se realizó en la Plaza de Toros de Apizaco, Rodolfo Rodríguez “El Pana”, la funcionaria agradeció a los toreros, subalternos, novilleros, ganaderos y a la afición su contribución a esta causa noble que tiene como propósito brindar una mejor atención a las personas con discapacidad.
Acompañada por el titular del Instituto Tlaxcalteca de Desarrollo Taurino (Itdt), Luis Andalco López, indicó que con los fondos recaudados se dotará de un equipo de electroterapia al CRI, que es necesario para atender a este grupo vulnerable e incluso a personas con lesiones deportivas o de otra índole.
En este festejo, en el que participaron cinco matadores, un rejoneador y un novillero, resultaron triunfadores José Luis Angelino y Rodolfo Rodríguez “El Pana”, el primero cortó dos orejas y rabo, mientras que “El brujo de Apizaco” se llevó dos orejas.
A su vez, Jerónimo logró un apéndice; en tanto que los matadores Rafael Gil “Rafaelillo”, Uriel Moreno “El Zapata”, el rejoneador Horacio Casas, los Forcados Teziutecos y el novilleros de Huamantla, José Mari Macías, tuvieron actuaciones destacadas.
El rejoneador Horacio Casas clavó banderillas largas sin mucha calidad y falló en el rejón al matar, por lo que el sobresaliente Armando Guevara fue quien mató finalmente al astado de la ganadería de Vicencio.
En este entorno, los Forcados Teziutecos lograron una pega a la primera, lo que les valió para dar la vuelta al ruedo en medio de una gran ovación del público asistente.
Rafael Gil “Rafaelillo” también dejó muestra de su arte en el ruedo y mostró elegancia con el capote, además dio oportunidad para que los jóvenes novilleros y alumnos de escuelas taurinas colocaran banderillas en su faena, que por momentos tuvo mucha emotividad, pero falló con el acero y recibió un aviso; sin embargo dio vuelta al ruedo en medio de palmas.
El Pana, con el sello que le caracteriza, vistió un atuendo de ferrocarrilero con el que recordó los orígenes de la ciudad de Apizaco, se dio gusto con el toro de nombre “Niño Bonito”, con 433 kilos, al que le dio sendas tandas por el lado derecho y tras una buena estacada cortó las dos orejas.
El Zapata, quien portó un traje a la usanza charra, se vio discreto con el capote, también dejó a sus alumnos poner banderillas, en esta suerte destacó Alejandro Lima “El Mojito”.
Así, el matador conformó con la muleta una faena meritoria, aunque falló con la espada, sonó un aviso pero salió al tercio a recibir una ovación.
En su actuación el torero poblano Jerónimo, mostró calidad con el astado de nombre “Milagro”, de 420 kilos, cuajó una faena con arte y con temple que le valió una oreja.
José Luis Angelino banderilleó con sus hermanos Gerardo y Joaquín, y ofreció un buen espectáculo, una faena bien estructurada al novillo “Terapista”, de García Méndez, y cortó dos orejas, pero ante la petición generalizada, el juez otorgó el rabo; el diestro dio vuelta al ruedo acompañado del ganadero.
Finalmente, el novillero huamantleco José Mari Macías se mostró por momentos muy en sitio, y tras dejar tres cuartos de estocada, dio vuelta a la plaza y recibió una ovación.
Al final del festejo, el matador Uriel Moreno “El Zapata” entregó a un niño con parálisis cerebral –que es atendido en el CRI -una silla de ruedas especial, que fue donada a nombre de la familia Moreno-Barceinas.