Historia de Julia Pastrana…

Noticia escrita el: 12 febrero, 2013 | Por: TIBISAY FIERRO

 

Julia Pastrana nació en Ocoroni, Sinaloa de Leyva (1834) y falleció en 1860 a la edad de 26 años. Padecía una enfermedad conocida como Hipertricosis Lanuguinosa con Hiperplasia Gingival (la mayor parte de su cuerpo estaba cubierto por una capa de gruesa de vello).

Dominaba el idioma inglés, español y su lengua nativa: el cahíta (mayo). Después de ser vendida por su tío a un circo, Julia se incorporó como empleada doméstica en la casa de Pedro Sánchez, ex gobernador del Estado de Sinaloa (1836-1837).

Según Ireneo Paz (abuelo del escritor Octavio Paz) en su libro “Algunas campañas”, el administrador de la Aduana Marítima de Mazatlán, Francisco Sepúlveda, compró a Julia, quien tenía 20 años, con el fin de hacer negocios exhibiéndola en circos y ferias en Estados Unidos.

Sin embargo, Theodore Lent, socio americano de Sepúlveda, después de casarse con Pastrana (1854) decidió terminar la sociedad laboral y exhibir a Julia sin ningún impedimento legal.

A los 26 años (1860), Julia dio a luz a un hijo con su misma condición genética. El niño murió a los tres días de nacido y Julia al quinto día del parto.

Los cuerpos fueron momificados y comenzaron a circular por distintos museos y bodegas para ser exhibidas. Sin embargo, la momia del niño fue abandonada y desaparecida.

En 2003, la artista e investigadora Laura Anderson Barbata, tras recibir una beca para realizar una investigación en Noruega, inició un estudio sobre el caso de Julia Pastrana. Con la ayuda del antropólogo forense, Dr. Nicolás Márquez-Grant, decidió comenzar una campaña de repatriación de los restos de Julia a México para enterrarlos. En junio de 2012, el Gobierno del Estado de Sinaloa se sumó a esta campaña lo que originó que la Universidad de Oslo cediera a la solicitud.

Las dependencias que intervinieron son: la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, la Embajada de México en Dinamarca y la Universidad de Oslo.