La Unidad Latinoamericana y Caribeña frente a los desafíos planetarios.

Noticia escrita el: 5 junio, 2014 | Por: Víctor Manuel Barceló R

 

2ª parte.

A mis queridas compañeras normalistas

A mi amigo y paisano Alejandro Torruco

In Memorian.

Una de las zonas o regiones más activas en sus procesos de integración, viene siendo desde el siglo XX, el subcontinente americano (Latinoamérica y el Caribe). Tal circunstancia responde a intereses originalmente ajenos a los de las naciones que lo integran. Ello no implica que no existieran búsquedas afanosas desde el Congreso anfictiónico de Panamá, en que el libertador Simón Bolívar convoca a la unidad continental, aislada de intereses del imperio, que se fortalecía en ese entonces y del que afirmó: “Los Estados Unidos parecen destinados por la providencia para plagar la América de miseria en nombre de la libertad.”

 

Por supuesto que es muy discutible –perdón por contradecir al Libertador- que haya sido la providencia quien impulsase tal iniquidad, pero la expresión es de una solidez irrefutable y muestra la visión que ya tenían los políticos creadores de patrias, desde esos momentos, cruciales para la conformación de nuestras naciones. Estas se constituyeron, por lo general, bajo influjo y presión de los imperios mencionados, que disputaban territorios regionales.

 

Por ello no es descabellado que se trabaje ahora en un nuevo esfuerzo, más consolidado aunque no menos riesgoso, para constituir la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, cuya idea se alimenta de los libertadores (Bolívar, Morelos, Martí y demás). Es precisamente –ya lo vimos- en Caracas donde se precisa el sentido del organismo, que no solo suple a la Organización de Estados Americanos (OEA) -nacida para el monitoreo y control del manejo político y social del Continente, por el imperio- sino que lleva un ritmo vigoroso de incorporación de los acuerdos pertinentes de los organismos integradores que le preceden –a lo largo del S. XX- ya recordados en la 1ª parte de estas notas.

 

Quizá el único Acuerdo de Integración, que tenga poco que incorporar a los empeños integradores de la CELAC es el de América del Norte. Recientes análisis realizados por especialistas de los tres países (Canadá-E.U.-México) con motivo de los 20 años de constituido, afirman que no contribuye a la integración de un bloque regional competitivo a escala global, a la generación de empleos o impulsando el desarrollo. Por el contrario, tiene efectos graves en el campo, la política industrial y la distribución del ingreso en nuestro país. Ver:http://www.anec.org.mx/foro-multisectorial-tri-nacional/mexico-a-20-anos-del-tlcan

 

Los acuerdos adelantados por los países del Mercosur y del ALBA, no son arbitrarios.  Aprendieron y resolvieron problemas del crecimiento, analizando experiencias europeas. Reaccionaron frente a la profunda e inacabable crisis causada por las políticas neoliberales en los países del Norte. Por ello innovaron con políticas anticíclicas que permiten a sus economías y pueblos, defenderse de la recesión.

 

En Europa se acentúa la recesión por la persistente aplicación de medidas ortodoxas (OMC, FMI y BANCO MUNDIAL).  Investigadores de tales organismos ya no consideran adecuadas las medidas tradicionales; tienen propuestas, sin presentarlas aún. Se dificulta hacerlo, porque las fórmulas creadas para fortalecer las economías frente a la deflación-recesión, no son gratas a los intereses financieros de la UE. El asunto es que arrastran a su periferia –patio trasero le llaman- sin importar las consecuencias e incrementan el miedo a la inseguridad, para mantener el control de sus economías..

 

Con políticas similares a las creadas por los expertos europeos,  afinadas en Argentina, Venezuela, Brasil, Uruguay, Ecuador, Bolivia, se afronta a la recesión,  disminuyendo la desigualdad, pobreza y miseria, mismas que se ensanchan en Europa, Estados Unidos y Japón, como lo atestiguan los organismos multilaterales. En esta ruta los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) desarrollaron importantes iniciativas, entre ellas la creación del banco de financiamiento propio, que es un elemento de apoyo a países emergentes. Pero las contradicciones al interior del grupo BRICS, no permiten todavía, definir políticas de alcance periférico y la conformación de un convenio-marco de alianzas que agrupe al sur planetario. Esta organización, carece aún de estatutos, de estructuras de soporte y de legalización de su conformación. http://www.ilaran.ru/pdf/2011/Iberoamerica/IbA_2011_4/Martynov.pdf

 

De ahí que se aproveche por los expertos que califican las estrategias de los países ricos, el que los gobiernos, consagrados a procesos regionales de intensificación de sus relaciones, estén incomunicados con otras regiones del mundo. Hay mercados muy amplios -con China por ejemplo- sin que se constituya una fuerza política, que analice, proponga y pruebe alternativas al agotado neoliberalismo.

 

“La creciente perspectiva de que la Alianza Atlántica pierda su principal ventaja -la superioridad económica- además del liderazgo moral, abre posibilidades ante los potenciales actores globales de otra procedencia geográfica”, apunta un documento de uso interno del Gobierno ruso: “Rusia en el BRICS. Objetivos estratégicos y medios para lograrlos”. Ahí consideran que la aparición del grupo “ha desplazado la iniciativa global” a los países que eran hasta ahora, la periferia de los centros de decisión. Éstos  deben “ofrecer al mundo una alternativa histórica y asumir la construcción de las bases de un nuevo orden mundial”. http://es.rbth.com/noticias/2013/03/11/rusia_apuesta_por_incrementar_el_peso_politico_de_brics_25645.html

El documento recalca que cada asociado de BRICS aporta puntos para, juntos, adquirir peso político internacional: la economía (China); recursos y ecología (Brasil); ciencia y demografía (India); y privilegiada puerta al continente africano (Sudafrica). Allí se precisa que la fortaleza Rusa está en su potencial político y militar. “Rusia encuentra en el BRICS, sustancial ampliación de su “capacidad negociadora” y el incremento de posibilidades para defender sus intereses e iniciativas en la arena internacional”. El objetivo final de Moscú es avanzar, desde la hegemonía de Estados Unidos hasta un “mundo multipolar”. Todo ello fue parte de las propuestas del Kremlin en la cumbre de BRICS, celebrada, en el 2013, en la ciudad surafricana de Durban.

Pero Putin no deja allí las cosas. Sigue bregando por  fortalecer al organismo. Hace unos días el canciller ruso, Sergei Lavrov, luego de la reunión que mantuvo en Moscú con el canciller Héctor Timerman, señaló en su cuenta oficial en Twitter (mayo 27) que Argentina participará en julio próximo, de la cumbre de los países que integran el BRICS -integrado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica- que se llevará a cabo en la ciudad brasileña de Fortaleza, el 15 de julio próximo. Esta será la sexta cumbre que el grupo económico realiza, desde su conformación oficial, en 2008. Lavrov también confirmó la gira por América Latina del presidente Vladimir Putin, y que durante esa visita habrá reunión Cristina Fernández de Kirchner-Vladimir Putin. http://www.argentina.ar/temas/pais/28853-rusia-invito-a-la-argentina-a-la-cumbre-de-los-brics

Después de la entrevista con Timerman, Lavrov destacó el interés ruso por invertir más en Argentina, en energía hidroeléctrica y nuclear. Puso de manifiesto el interés de su país en diversificar relaciones comerciales con Argentina e incrementar vínculos con el Mercosur. Para el fortalecimiento del CELAC, esta visita y la posible afiliación de Argentina al grupo BRICS, es un paso sustantivo para su consolidación, como veremos en las apreciaciones de la Cumbre-CELAC en la Habana, Cuba y sus consecuencias.

Recuérdese que los países que integran el Brics representan en conjunto: la cuarta parte del Producto Bruto Mundial (PBM) y un quinto de las inversiones globales existentes. Originalmente creado por Brasil, Rusia, India y China (BRIC) se señaló a principios de siglo como bloque del conjunto de las principales economías emergentes. Se constituyó oficialmente hasta el 2008, en que emitió la 1ª declaración conjunta y comenzaron reuniones oficiales. En 2010 se sumó Sudáfrica.

En su conjunto los BRICS representan: 25 % del PBM, 43 % de la población planetaria; activan 20 % de la inversión mundial. Para el 2001, el intercambio comercial entre las economías integrantes era de 21.000 millones de Dls., actualmente alcanza a 280.000 millones, multiplicándose por más de 13 veces. Los cinco países en conjunto tienen 45% de la fuerza laboral global; y declaran el 15% del comercio mundial. En sus territorios viven más de 3.000 millones de personas, su PIB es de 17 billones de dólares; su producción agrícola de 2.000 millones de Ton. Con reservas monetarias internacionales, de más de 3 billones de Dls. Igual al 40% del total mundial.

Los BRICS cubren una superficie territorial de 38,5 millones de kilómetros cuadrados, 27% del mundo; generan electricidad por 1,97 millones de gigavatios (35% del total mundial). Sus reservas de petróleo frente a las de UE, los BRICS llegan a 112.945 millones Ton. frente a 5.718 millones UE; en gas natural cuentan con 48.337,7 millones de m3, y UE 2.476 millones; carbón 374 millones Ton. y la UE 40 millones.

Las condiciones del grupo BRICS serán fortalecidas, en caso de que Argentina se incorpore y se otorguen al conjunto, fortalezas en discusión -con avances básicos- para constituir órganos políticos (secretariado permanente) y financieros (el Banco de Desarrollo al que Moscú propone un capital inicial de 50.000 millones de dólares). El fortalecimiento de la CELAC e impulso a sus razones para la autonomía económica y política del subcontinente americano, pasa por una sólida relación con los países que integran el BRICS para acompañarse en posiciones regionales y multilaterales, en ruta a un nuevo orden internacional multipolar. (Continuará).

Correo electrónico: v_barcelo@hotmail.com Puebla, Pue. 1º -junio-2014.


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