Llaman Cuén y diputados del PAS a fortalecer y mejorar la seguridad de los periodistas

Noticia escrita el: 4 noviembre, 2014 | Por: Administrador

 

AGENCIA NOTIPAS. CULIACÁN, SINALOA.- La libertad de expresión es un derecho humano fundamental para la dignidad humana, el estado de derecho y el buen gobierno, afirmó el Diputado Presidente del Partido Sinaloense, PAS, Héctor Melesio Cuén Ojeda, al tomar la tribuna del Congreso para señalar que la agresión a los periodistas, agrede a la democracia y que éste ha sido un mal año para la prensa en Sinaloa.

En este momento nuestro país vive una situación muy difícil y llena de incertidumbre, ya que se ignora si los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa que están desaparecidos se encuentran con vida o fueron asesinados. En este escenario, pero también en otros similares, la labor de los periodistas y de los medios de comunicación es de gran importancia, pues son los encargados de proporcionar a la ciudadanía información fehaciente y oportuna, y la mayoría de las veces trabajan en condiciones inseguras, enfrentando amenazas, abusos, acoso, violencia e inclusive la muerte, señaló.

De hecho, México está considerado como uno de los países más peligrosos para los periodistas y los medios de comunicación, ya que los ataques que han recibido han sido desmedidos, a pesar de que el Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, establece que:  Todo el mundo tiene el derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye la libertad de sostener opiniones sin interferencia; buscar, recibir y difundir informaciones e ideas por cualquier medio y sin consideración de fronteras, puntualizó.

Debido a los asesinatos de comunicadores en el mundo, agregó Cuén, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la resolución A/RES/68/163, en su 68ª reunión de 2013, la cual proclamó el 2 de noviembre como el Día Internacional para poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas; esta fecha fue elegida como conmemoración del asesinato de dos periodistas franceses en Malí el 2 de noviembre de 2013.  Por tal razón, 2014 es el primer año en que se conmemora esta trascendental resolución, la cual urgió a los Estados Miembros a implementar medidas contundentes para hacer frente a la impunidad de los crímenes contra los periodistas.  Asimismo, esta resolución histórica condena todos los ataques y actos de violencia ejercidos contra periodistas y trabajadores de los medios de comunicación. También insta a los Estados Miembros a hacer el máximo posible para prevenir los actos de barbarie, asegurar que los responsables rindan cuentas ante la justicia y, a su vez, que las víctimas tengan acceso a los recursos necesarios para defenderse en tales casos. El interés que se pone en el tema de la impunidad se debe a la preocupante situación vivida durante la última década, en la que más de 700 periodistas han sido asesinados por el simple hecho de trabajar para ofrecer información veraz a la sociedad.

El Diputado del PAS añadió: En París, Francia, y de acuerdo con el Programa Internacional para el Desarrollo de la Comunicación, la UNESCO reportó que de 2006 a 2013 fueron asesinados en el mundo 593 periodistas, de los cuales 44 crímenes ocurrieron en nuestro país. Tan sólo en 2012, la Directora General de la UNESCO, Irina Bokova,  condenó los 123 asesinatos de periodistas, trabajadores de medios de comunicación y responsables de redes sociales y blogs. En 2013 esta cifra descendió ligeramente a 91, pero aun así fue el segundo año con más muertes para los periodistas, según los registros de la UNESCO.  En México los ataques a periodistas son sinónimo de impunidad, nuestro país se encuentra en el séptimo lugar a nivel mundial en materia de asesinatos de periodistas, de acuerdo con el Centro para la Protección de Periodistas de Nueva York (CPJ por sus siglas en inglés), nos encontramos junto a países como Irak, Somalia, Filipinas, Sri Lanka, Siria y Afganistán,  donde la administración de justicia, en estos casos, es ineficiente; similar a la de nuestro país. Según datos de Reporteros sin fronteras (RSF), México ocupa el lugar 152 entre una lista de 180 países que ofrecen menos garantías para el ejercicio periodístico. Durante el periodo del presidente Vicente Fox, se asesinaron a 21 y con el presidente Felipe Calderón, se incrementó este número a 71 periodistas. Ante estos hechos, en 2010,  la Procuraduría General de República creó la Fiscalía Especial para la Atención de los Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE), que hasta la fecha tienen 541 averiguaciones previas por agresiones a profesionales de los medios de comunicación.  En la administración del presidente Enrique Peña Nieto se han asesinado, hasta junio de este año, a diez periodistas: 2 en Sinaloa, 2 en Oaxaca y en Chihuahua, Coahuila, Estado de México, Puebla, Tamaulipas y Veracruz se registra un caso por cada una de estas entidades. En nuestro estado, las agresiones no han parado, como lo demuestra el asesinato de Antonio Gamboa Urías, periodista y director de la revista Nueva Prensa, en Los Mochis, quien fue localizado la noche del jueves 23 de octubre, luego de 12 días de estar en calidad de desaparecido.   En México, cada 29.1 horas se atenta físicamente contra un periodista en promedio, según la organización internacional Artículo 19; esta cifra coloca al tercer trimestre del 2014 como el más violento para la prensa mexicana en lo que va de la administración del presidente Enrique Peña Nieto.

De enero a septiembre, recordó Cuén, la organización Artículo 19 documentó 222 agresiones a la prensa mexicana. De ese total, 94 fueron ataques físicos, 40 actos de intimidación, 37 amenazas, 23 detenciones arbitrarias, tres asesinatos a periodistas y el ataque a las instalaciones de un medio de comunicación. Las cifras hablan por sí mismas: en 42% de las agresiones el responsable es un funcionario público; en 17% es un particular y en un 27% se desconoce al atacante. En Sinaloa, el 2014 ha sido para la prensa un año difícil: en marzo, tras cubrir una manifestación, varios periodistas fueron agredidos por agentes municipales en Culiacán, ese mismo mes, un reportero fue agredido por maleantes enfrente de la policía municipal de Culiacán (los elementos policiacos solo observaron); en Guamúchil, otro periodista fue agredido por ministeriales, que brindaban seguridad a una marcha en protesta por la detención de un narcotraficante y  el 2 de abril, el director del Noroeste, Adrián López Ortiz, fue balaceado cuando regresaba del aeropuerto de Culiacán.

Por su parte, Cuén dijo que el director de la oficina para México y Centroamérica de Artículo 19, Darío Ramírez, declaró que: “Los crímenes contra los comunicadores de Sinaloa no deben ser tomados como hechos aislados, sino el resultado de la impunidad y el incremento de la violencia no sólo en el estado sino todo el país y el silenciamiento de la prensa con severas repercusiones a la sociedad para allegarse de información”. En tanto, para Artículo 19, Sinaloa ocupa el quinto lugar nacional en agresiones a periodistas y medios de comunicación. Artículo 19, con su programa de Protección a Periodistas ha brindado seguridad a tres comunicadores sinaloenses.

Este asesinato de Antonio Gamboa ocurre en un contexto general de violencia en el país, la cobarde desaparición de 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa, Guerrero, todo parece indicar a manos de policías locales, y los asesinatos extrajudiciales del Ejército Mexicano contra 22 personas en Tlatlaya, Estado de México, señaló el Diputado del PAS.

En este primer Día Internacional para poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas, el Grupo Parlamentario del Partido Sinaloense hace un enérgico llamado al gobierno de México, al Ejecutivo del Estado, para que se les brinde seguridad a los periodistas al realizar sus labores y que se eviten las agresiones a este gremio. Y si se llegara a presentar el caso de que un periodista o trabajador de los medios de comunicación sea agredido, amenazado o asesinado, se emprenda una investigación rápida y exhaustiva. Nuestro llamado es, por tanto, a  fortalecer y mejorar la seguridad de los periodistas. La agresión a un periodista es una agresión a la democracia, concluyó.