Raymundo Lira Olguín, Maestro de Maestros en el Fotoperiodismo; 70 años al servicio de la lente

Noticia escrita el: 14 marzo, 2024 | Por: Tómas De los Santos H.

La bella Puebla de los Ángeles lo vio nacer, las calles del centro histórico de la capital poblana lo vieron crecer, sus padres, José Lira Díaz y María Guadalupe Olguín, vivieron en la vieja casona que se encuentra frente a lo que fue la Inspección de Policía, Calle 7 Norte y Avenida 12 Poniente. Inquieto desde muy pequeño, su gusto y admiración por las mujeres desde temprana edad caracterizan al gran Maestro de la lente fotográfica, Raymundo Lira Olguín, quien está a un par de días de cumplir 88 años y con una trayectoria de 70 años en el mundo de la fotografía, es una institución en el fotoperiodismo. Pero… Quién es Raymundo Lira, cómo surge, por qué su dedicación al arte de la fotografía, por qué su cámara capta con mucho amor al sexo femenino; déjeme que le cuente:

 

Lira, como todos lo conocen en el mundo bajo de la actividad periodística, fue maestro, hoy, de muchos maestros, de la lente fotográfica; desde muy pequeño se dedicó a la fotografía siguiendo los pasos y enseñanzas de su tío Ismael Lira Díaz, trae los genes de una familia dedicada a la fotografía, le cuento que Jesús “chucho” Olguín, es su familiar.

 

Lira Olguín recuerda que fue de los primeros fotógrafos que captó imágenes en movimiento, empleando cámaras de principios del siglo XX, utilizando películas de gran formato, con bases de madera, hoy tripíes y los flashes eran de foquito, posteriores a los flashes que yo llamo de pólvora… El Maestro me corrige y dice “no era pólvora, es magnesio, un polvo que después de iluminar el objetivo salpicaba la ropa de los que pedían la fotografía, pero ese flash´s fue utilizado en los años 30´s, sustituyéndolo el foquito en números 5, 11 y 22, posteriormente surgieron los flashes de cubo”, aseguró.

 

Raymundo Lira hace una pausa, le da un sorbo a su café con “piquete” y rememora “la familia de mi papá se dedicaba a la fotografía, creo que traigo en la sangre la fotografía, ya te había comentado que aprendí este arte gracias a mi tío Ismael, mi papá jamás me quiso enseñar, era tan grande mi pasión por la lente que llegue a tener de todas las cámaras y marcas, mi estudio parece museo de la fotografía, ahí encuentras Leica Quad Camera, Mamiya, Kodak, Polaroid, Canon, Réflex, Nikon y Sony, entre otras cámaras de fuelle, las cámaras antiguas eran hechas de metal y cuero, muy pesadas, ya que su diseño era grande y el enfoque era manual, se utilizaban carretes de película 35mm, no como ahora que la digital hace todo”.

 

“Tendría escasos seis años cuando mis papás emigraron al Barrio de San Antonio, allá en la Avenida 22 poniente, pasando la Iglesia, a esa edad era inquieto, salía a la calle a jugar; muchas veces ser el mandadero de las mujeres que trabajaban en las asesorías de las casas… Ve a comprarme unos cigarros, tráeme unos chiclés, cómprame un rollo de papel higiénico, ¿vas por un refresco? Ese favor que hacía a las “damiselas” me generaba una retribución, pero lo que más me gustaba es que siempre estaba platicando con ellas y tratando de saber qué hacían y porque trabajaban hasta muy noche; esa experiencia y al paso del tiempo entendí que el lugar era una zona de tolerancia donde las mujeres vendían caro su amor al mejor postor, creo que es ahí donde surgió mi gusto por retratar a las mujeres y a la vez admirar sus bellas formas estéticas, además que eran mujeres muy guapas y con hermosos cuerpos… ¿Hay mujeres a dónde se fueron?”.

 

El trabajo y la experiencia adquirida al paso de los años, lo llevó a convertirse en el maestro del revelado y la impresión, sin ser ingeniero químico, su óptica le decía cuáles eran los tiempos de revelado e impresión, además de la cantidad de químicos “A” y “B”, para pasar a la impresión y finalmente al fijador para obtener una buena imagen. Su archivo es invaluable, lo mismo captura un eclipse de luna, que un eclipse de sol, ríos, montañas, bellas mujeres, artistas de cine y televisión, deportistas, la naturaleza divina y al trovador de las calles, sin dejar pasar por alto las exposiciones de pintores que a su paso encuentra.

 

Te comento, “fui creador del laboratorio fotográfico del PRI, en la Avenida 5 Poniente 122, Centro Histórico de esta ciudad, llegué a ese lugar gracias al licenciado Rodolfo Hidalgo Rojas, quien era en ese entonces el Oficial Mayor del Gobierno del Estado con el doctor Alfredo Toxqui Fernández de Lara, Gobernador Constitucional de Puebla, al llegar a la vieja casona del PRI, solicito recursos económicos para la creación del laboratorio, presupuesto que me fue negado porque decían que no había dinero para esas cosas, además que no lo necesitaban, sin embargo al acudir al Oficial Mayor de Gobernación, el licenciado reiteró que mi lugar estaba ahí y que creara el departamento de fotografía para los eventos políticos”; señala el entrevistado que él puso dinero hasta para colocar el piso del pequeño cuarto que le asignaron como departamento de fotografía, ya que todo estaba rustico, su piso era de tierra, llevó sus instrumentos y accesorios para crear el laboratorio, ya visto en forma, el licenciado Hidalgo Rojas le daba algo de recursos para los gastos de la fotografía, pero el presidente del PRI, no daba un solo peso, ya que Joaquín Rodríguez Pérez “Peritos”, jefe de Prensa del Gobernador Toxqui, no lo quería como fotógrafo y le hacía la vida imposible, sin embargo, subraya que una vez que “peritos” vio la experiencia, profesionalismo y el apoyo que tenía del Oficial Mayor de Gobernación, terminó aceptando destinar recursos al PRI para los gastos de laboratorio.

 

Los ojos se le nublan, desvía la mirada hacia el infinito y destaca “fui el fotógrafo oficial del licenciado Guillermo Jiménez Morales desde que inició su campaña para la gubernatura de Puebla; ya como Gobernador electo me pidió ser el fotógrafo oficial en todos sus eventos y giras de trabajo. Fui el primero en crear el área de prensa y fotografía, que cada uno tuviera su departamento aparte, en mi caso todo lo que confiere al arte fotográfico, además dejando en claro que nadie interviniera en nuestro trabajo, que se le diera su lugar y respeto al fotógrafo, a pesar de que los mismos fotógrafos eran mis enemigos, la envidia de los “Patiño y los Márquez”, así como de los jefes de Prensa, Javier Gutiérrez Téllez y el extinto Mauro González Rivera, no me dejaban participar o asistir a las giras del Gobernador”.

 

“No es presunción, pero fue ahí cuando empecé a enseñar a grandes amigos, forjé una generación de jovencitos para que aprendieran a tomar fotos, que adquirieran la sensibilidad de saber hacer una buena toma, aprender a revelar; entre ellos se encuentran nuestros amigos Carlos Ramírez, Silvestre Guevara, Armando Soto, Rodolfo Pérez, Margarito García, Roberto Romero y Rafael García, entre otros, hoy, destacados maestros de la lente; el haber sido maestro de ellos y enseñarles los secretos de la fotografía me causó ciertas fricciones con los “Patiño” y los “Márquez”; sin embargo con orgullo lo resalto fui el fotógrafo oficial de los gobernadores desde la época de Alfredo Toxqui hasta Manuel Bartlett, obviamente de Don Guillermo Jiménez Morales y Mariano Piña Olaya”, sostuvo.

 

Recordando viejos tiempos y buenos recuerdos, subraya el maestro que tuvo mucho poder en Puebla: “llega a mi memoria que el Gobernador Guillermo Jiménez Morales me pidió que acompañara al licenciado Miguel de la Madrid Hurtado a una gira que realizaría en el estado de Puebla, como candidato a la Presidencia de la República, una vez sentado en la silla presidencial me pidió ser su fotógrafo oficial, cargo que no acepté, recibiendo como pregunta del gobernador Jiménez Morales: “Por qué no quisiste ser el fotógrafo oficial de la Presidencia, te lo pidió el Presidente de la Madrid, qué no te gusta estar en esas grandes ligas”, bajé la cabeza, respire profundamente y contesté… Por supuesto que, si me gustaría estar ahí, pero sabe cuándo señor: Cuando usted sea presidente de la República”.

 

Finalmente, como anécdota entre otras más que nos platicó Raymundo Lira Olguín, destaca que el Estado Mayor Presidencial le pidió que mostrara en una exposición las más de cien fotografías que le tomó al licenciado Miguel de la Madrid Hurtado, cuando realizó una gira de campaña por todo el Estado de Puebla, rumbo a la Presidencia de la República.

 

Fueron muchas las anécdotas que platicó el Maestro de la Lente Fotográfica, le comentó algunas: Ser el único fotógrafo poblano que captó la llegada del Papa Juan Pablo II, en su visita a Puebla, cuando pasó sobre la calle 16 de Septiembre para dar vuelta sobre la Avenida 5 Oriente rumbo al Seminario Palafoxiano, para presidir la Tercera Conferencia General del Episcopado Latinoamericano (CELAM), Lira destacó que la Iglesia traía a sus fotógrafos, no permitían que se acercara algún fotógrafo de los periódicos, los retiraban de un golpe u/o empujón, sin embargo él se preparó y de una sola toma captó al Papa y se escabulló. Otra, fue la visita de Margareth Teacher, él fue quien tomo las fotos, sonríe y con gusto dice: “participe también como fotógrafo en la campaña del licenciado Carlos Salinas de Gortari, gracias a la amistad que tenía con el licenciado Emilio Gamboa Patrón.

 

El Maestro de Maestros del fotoperiodismo subraya que a lo largo de su carrera periodística como maestro de la lente ha recibido muchos reconocimientos, entre otros, merecedor por dos veces consecutivas de la Diosa de Plata Yohualli, “es un reconocimiento a la labor, trabajo y trayectoria de integrantes de la sociedad poblana, que no han sido reconocidos oficialmente por las autoridades gubernamentales; estos premios Yohualli se otorgan a lo más destacado del espectáculo, la cultura y el arte en Puebla, cantantes, deportistas, periodistas y doctores, entre otros, así como el reconocimiento que me otorgaron en la Cámara de Senadores por mi larga trayectoria como fotoperiodista; hace tres meses en Tula, Tamaulipas, fui galardonado como uno de los fotógrafos con gran trayectoria y experiencia. En fin, he tenido muchos reconocimientos que ya hasta perdí la cuenta”, terminó diciendo Raymundo Lira Olguín.