El 2013 inicia sin sobresaltos aparentes. Pero no cambian las tendencias hacia: conflictos armados; lucha por la hegemonía universal, que atosiga la de por si, afectadísima economía de los bolsillos; decisiones cuasi salomónicas en cuanto a impuestos, que no resuelven problemas de escasez de recursos para impulsar las economías y una persistente dedicación de organismos regionales –CELAC en nuestro caso- en la construcción de un Nuevo Orden Económico.
Entre los conflictos armados vigentes, destaca el colombiano, que de 1964 a la fecha, provoca entre 150.000-200.000 muertes. Si bien es el más antiguo, otros como la guerra civil Afgana de 1978-incluida la Guerra en Afganistán de 2001- Nos lleva a 600.000-2.000.000. La guerra civil de 1991 Somalí, la insurgencia en Irak, contra el narcotráfico en México. Los conflictos tribales sudaneses -Sudán-Sudán del Sur- el continuo enfrentamiento Israel-Palestina, la insurgencia en Libia, la guerra civil Siria y otros conflictos de menor intensidad, tiñen de rojo el Planeta.
La lucha por la paz y solidaridad universales, adquiere sentido cuando citamos tales hechos de violencia. El esfuerzo se da al interior de los organismos especializados de la ONU, con participación creciente y de larga data, de la sociedad civil organizada, por todos los puntos cardinales de la Tierra.
Las finanzas, por su lado, se constituyen como el freno más visto en la carrera por el desarrollo sustentable, este puede apreciarse en contados pueblos y naciones. La transnacionalización de la economía lleva: a economías de escala, beneficios de la diversificación que reduce riesgos a empresas, oportunidades de financiamiento, mayor conocimiento de la tecnología, mayor potencial de crecimiento. Fundamentalmente en beneficio del mercado.
La globalización tiene ventajas para los poderosos, pero vive grandes riesgos: La volatilidad de precios -por relación cambiaria- no permite planificaciones a largo plazo; contagio cuando en un país existen fugas, se afecta por retiro de capitales; tendencia a deflación debido a que la reducción de costos, afecta el poder adquisitivo de consumidores e Incrementa la desigualdad distributiva. La brecha entre ricos y pobres se ahonda –viven en enfrentamiento- beneficiando solo a grandes empresas. La pugna entre ellas exacerba los conflictos regionales. La lucha por los mercados crea o amplia conflictos entre las regiones. Aún no existen medidas para vencer estos problemas.
Sin duda los impuestos son factótum de la posibilidad de recursos para tareas gubernamentales. Su manejo es disparejo entre naciones y dentro de ellas, debido a políticas de aliento a la inversión, que se quedaron en el tiempo y son aprovechadas por empresas, para enriquecerse y ampliar su radio de acción, sin ocuparse de necesidades sociales y económicas de sus trabajadores. Las naciones acuden a recortes al gasto –afectando las obligaciones en educación, salud y otros- ante la dificultad de incrementar impuestos a las empresas o a la riqueza, por repercusiones políticas y hasta armadas a que pudieran encauzar a esas sociedades.
Lo acontecido en últimas horas del año en la Unión Americana es significativo. Obama promulga ley sobre “precipicio fiscal” tras semanas de negociaciones tensas. Se afirma que pretende evitar la carga del aumento impositivo y recorte al gasto, mediante una transacción, que torna permanentes los recortes impositivos –aprobados en el gobierno de G. W. Bush para casi un 99% de hogares. Permite aumentos impositivos de alrededor de un 5%, tan solo a ingresos anuales superiores a los 400.000 dólares para individuos o 450.000 para parejas. También extiende por un año el seguro de desempleo, a favor de 2 millones de desocupados, renueva créditos impositivos a familias de bajos ingresos y posterga recortes automáticos al gasto militar y otros gastos, por dos meses, tiempo en que volverá la contienda.
Obama declaró: “Una de las principales promesas de mi campaña(…)fue modificar el régimen impositivo que favorecía demasiado a los más ricos a expensas de los estadounidenses de clase media trabajadora. Esta noche logramos. Gracias al voto de congresistas demócratas y republicanos promulgaré esta ley que aumenta impuestos al 2% de los estadounidenses más ricos, mientras que evita aumentos(—)a la clase media, que podrían haber provocado que la economía volviera a caer en recesión y obviamente hubiera tenido consecuencias graves para las familias estadounidenses”.
El colega y amigo Jorge E. Navarrete resume “Si la legislación aprobada en 2011 se aplicara a la letra, con el inicio de 2013 —saludado alrededor del mundo con fuegos tan artificiales como las esperanzas con ellos convocadas—los causantes de Estados Unidos se habrían visto privados de las deducciones y privilegios fiscales de la era de Bush y el gasto público se habría reducido de manera indiscriminada y generalizada, privando a la economía de recursos por un monto que cálculos recientes situaban entre 600 mil y 700 mil millones de dólares en el año que se inicia”. Una contracción así, equivalente a cerca de 5 puntos del PIB, habría apuntado a nueva recesión, grave por la frágil situación, y una vuelta del desempleo a tasas altas. La economía planetaria tendría grave colapso, dañando a la economía global, llevándola de una paralización generalizada a una recesión dilatada, con desocupación perversa y deflaciones en economías desarrolladas. El Acuerdo da respiro de dos meses, para definir medidas, seguramente negociadas al interior y exterior de los Estados Unidos.
¿Entretanto que hacen las asociaciones regionales?. La actividad es incesante. Lo relevante del momento será la Cumbre de países de América Latina y el Caribe y la Unión Europea, en Santiago de Chile -26-27-enero-2013- para profundizar la alianza estratégica de 60 países que suman aproximadamente 1,070 millones de habitantes, con cultura común e historia compartida.
Los Jefes de Estado y de Gobierno buscarán avanzar cualitativamente en la profundización de las relaciones birregionales y en la construcción de una alianza estratégica para el desarrollo sustentable de nuestros países y pueblos. La U. E. es el 2º socio comercial de América Latina y el Caribe, el 1er cooperante, el 1er inversor y promotor de la integración, que en Europa avanza, superando graves conflictos. América Latina y el Caribe montan, por su lado, un modelo de integración política, económica, física y energética, buscando juntos, superar los desafíos del desarrollo sustentable, el crecimiento equitativo y la erradicación de la pobreza.
La Cumbre se realizará en circunstancias positivas: varios países de América Latina llegaron al bicentenario de su creación; la región busca progresos en cuanto a: estabilidad política, perfeccionamiento de la democracia, instituciones sólidas, lucha por los Derechos Humanos, impulsos al crecimiento y empleos dignos. En este escenario, se dará seguimiento a las agendas de Madrid 2010, Lima 2008, Viena 2006, Guadalajara 2004, Madrid 2002 y Río de Janeiro 1999 y se acordarán nuevas líneas de acción, sobre todo porque nuestra región podrá mostrar un rostro unido a través de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).
En Santiago se confía en fortalecer el diálogo birregional y profundizar nuestra Asociación Estratégica. Para ello se congregaron -29 y 30 de noviembre, en la ciudad de Puerto Varas, Chile, los Ministros de los 60 países, para analizar los temas de: fomento a la inversión, Responsabilidad Social Empresarial (RSE), emprendimiento e innovación para el desarrollo económico sostenible (sustentable). Allí se identificaron propuestas concretas sobre las temáticas principales de la I Cumbre CELAC–UE con el titulo: “Alianza para un desarrollo sustentable, promoviendo inversiones de calidad social y ambiental”. Estaremos pendientes de los pasos que allí se acuerden.
Correo electrónico: v_barcelo@hotmail.com Puebla, Pue.