La escuela del futuro o ¿el futuro de la escuela?.

Noticia escrita el: 24 junio, 2013 | Por: Víctor Manuel Barceló R

Cuarta parte.

 

Culturas que poblaron y pueblan el Planeta, consideran a la educación el factor preponderante para el desarrollo de su vida interna y fortaleza para su contacto con otros pueblos. Lo visualizamos en el recorrido por las que dieron origen a las civilizaciones occidental y mesoamericana -ampliada al sur del continente-. Ocurrió en la vista somera a la Griega –en el caso occidental- y en la Olmeca-madre y sus extraordinarias descendientes: Tolteca, Maya, Azteca –que se posicionaba en un enorme territorio a la llegada de los invasores-conquistadores- y la cultura Inca, cuyo incanato impactó sierras, valles y océanos del sur de América. Veamos ahora la evolución de la escuela en la antigua Mesopotamia, hoy convertida en zona de guerra por designios imperiales, en que se asientan Irak, Turquía y Siria.

 

Situemos la cultura Mesopotámica en su contexto original. Mesopotamia (del griego entre ríos) región fisiográfica de Asia, entre los ríos Tigris y Éufrates, al sur de las montañas del Kurdistán se extiende en un enorme valle fértil, desde el mar Mediterráneo a la meseta Arábiga. Allí se desarrollaron tres civilizaciones. Sus pobladores originales vivían en férreo conflicto por la tierra de gran fertilidad. Así, su geografía territorial cambiaba repetidamente. En un principio se crearon pequeños pueblos de agricultores, que prosperaron en la cultura Sumeria,  y en semitas en menor grado. La cultura mesopotámica se asienta en la Sumeria, cuna de todas las otras. Su evolución cultural, tecnológica, en economía y ciencias fue una de las bases para otras civilizaciones que se establecerían en Europa.

 

Mantuvo su jerarquía a través del tiempo, cambiando asiduamente de dominio. De ellos la historia registra seis períodos: 3200 a.C Período Sumerio: originarios de Asia Central, inteligentes, laboriosos. De religión politeísta. Crearon: ciudades amuralladas y templos de gran envergadura, la escritura cuneiforme, enumeración sexagesimal e inicios de geometría. En 2350 a.C. un rey semita usurpa el poder de una ciudad y conquista el territorio sumerio imponiendo el judaísmo como religión, lo que duró 250 años aproximadamente. Se inicia el período Arcadio: tribus semitas (árabes, hebreas y sirias) invaden repetidamente la región. A partir del 2.500 a.C. se logra unificar las ciudades-estados sumerios y se funda Accad. Se organiza el 1er imperio de la historia, que decrece por invasiones de los Guti, Amoritas o Amurru, provenientes del norte. 1830 a.C P. Babilonio, el reino de Hammurabi (1ª Dinastía) que crea el “Código de Hammurabi”. Tras alrededor de 300 años, pusieron fin a la 3ª dinastía de Ur, llevando su capital a Babilonia. 1536 a.C Imperio Asirio. Hacia el 1.250 a.C. desde el norte de Babilonia los asirios tomaron el control de todo el país. Asurbanipal, fomentó artes y letras, construyó grandes templos y palacios. Este imperio no se sostuvo bastante al basarse en rivalidades y opresión. 600 a.C P. Neo babilonio. Babilonia resurge refundada por Nabupolasar. (fines del S. VII a.C.). Reinó su hijo Nabucodonosor II “el grande”, quien reconstruye y embellece Babilonia. Los reyes que sucedieron no pudieron sostener el legado. Este período duró poco, terminándolo el rey persa Ciro, quien respetó costumbres y creencias del pueblo babilónico y todos los que conquistó. 331 a.C P. Persa. Los persas dominaron hasta el S. IV a.C. En 331 a.C. Alejandro Magno conquistó el imperio. Este fue sojuzgado después, por otros pueblos.

 

Mesopotamia fue la 1ª gran civilización. Allí se crearon: la primera forma de escritura (cuneiforme); investigaron geometría y cálculo, llegando a realizar ecuaciones de tercer grado. También conocían pi (3.14.16), las raíces y las potencias. Poseían un complejo calendario lunar que incluía un mes suplementario, mismo que ajustaban al calendario solar. Lograron grandes avances en el manejo del fuego y los hornos, que les llevó a crear la “Vajilla blanca” desarrollando la vitrificación. Forjaron la moneda, conformaron el sistema de correos.

 

Esta civilización legó a la humanidad el primer código de leyes: “Código de Hammurabi”. La orientación jurídica de Hammurabi se fundamentaba en un notable trípode: promulgar justicia, poner en orden la tierra y procurar el bien del pueblo.

 

La base de la economía tributaria era: agricultura (cebada, trigo, legumbres, olivos, vid y palmeras)  y comercio escaso (cereales y lana) en trueque por piedras, madera y metales. Un documento escrito en sumerio -recientemente interpretado- era utilizado como libro de texto, en escuelas babilónicas. Éste resulta ser un verdadero almanaque del agricultor; registra una serie de instrucciones y direcciones para guiar las actividades de la granja, desde el riego de los campos hasta el manejo de los cultivos cosechados. Por su lado, los artesanos babilonios eran diestros en metalurgia, en los procesos de abatanado, blanqueo y tinte, y en la preparación de pinturas, pigmentos, cosméticos y perfumes. En el campo de la medicina, se conocía la cirugía y se practicaba frecuentemente, a juzgar por el código de Hammurabi, que le dedica varios párrafos. También se desarrolla la farmacopea, bajo el conocimiento de diversas yerbas y raíces que colectaban.

 

Ese amplio desarrollo impulso la creación de escuelas e institutos para cada una de las especialidades requeridas. La más antigua Escuela que se conoce es la de Mari (una de las ciudades más célebres en el año 3000 a. C.) donde se adoraba a la Diosa Ishtar en su Templo, a cuyo servicio había reinas/Sacerdotisas Ishtaritus) del año 2000 a. C., hoy Tell-Hariri. Los métodos de entrenamiento físico que predominaron en el período Persa, fueron enaltecidos por escritores griegos de tal manera, que se transformaron en el modelo para los sistemas de educación de la antigua Grecia, en que se evaluaban, tanto la gimnasia como matemáticas y la música.

 

La apetencia por el saber, motiva que desde la más remota antigüedad, estuviese regulada la educación. A principios del período histórico en Mesopotamia, no existían barreras de clase para acceder a la escolarización formal. Quien estaba interesado, podía aprender a leer y escribir y recibir instrucción elemental y con ello ascender en la escala social. Aunque limitada la capacidad del aprendizaje, a un número reducido de sujetos. A pesar de que era una sociedad ya patriarcal, no se discriminaba a la mujer en su formación educativa. Existe evidencia del alto grado de instrucción al que accedió la mujer como género.

 

La sociedad babilónica estaba compuesta por tres clases sociales representadas por el awilu, persona libre de clase superior; el wardu, o esclavo; y el mushkenu, persona libre de clase inferior, que se encontraba legalmente entre el awilu y el wardu. La familia era la unidad básica de la sociedad babilónica. Los matrimonios, decididos por los padres; los esponsales se reconocían legalmente tan pronto como el novio presentaba un regalo nupcial al padre de la novia; la ceremonia matrimonial normalmente concluía con un contrato inscrito en una tablilla. Además, quedan testimonios diversos de la gran independencia y libertad que aún disfrutó la mujer, durante los primeros cientos de años del patriarcado. Había Gobernadoras de provincias, otras que ejercían de Escribas y actuaban como Juez y Magistradas, en cortes judiciales. Muchas eran Sacerdotisas, todas esas actividades estaban condicionadas por el conocimiento de la escritura y el cálculo. Existe evidencia de que la mujer accedía al trono y ejercía sola la soberanía de su ciudad-estado.

 

La sociedad babilónica, junto al espectacular desarrollo logrado, mantuvo la tradición y se abocó a la transmisión de sus productos culturales (lengua, conocimientos, experiencias estéticas, costumbres morales, creencias religiosas) de generación en generación. De allí que su proceso educativo se apoyara en 3 componentes: Punto de partida, del que proviene de manera directa el bien a transmitir (adultos representados en el educador). Punto de llegada, a quien se le transmite la información (jóvenes representados por el educando).Tesoro tradicional, objeto del proceso. Sin duda toda educación se nutre de la tradición cultural, pero la fertiliza para crear nuevos bienes o productos y así superar el estado de cultura que se tiene. La tradición pedagógica es un importante escalón en la corriente progresiva de la educación para la vida. Pero si no se busca el avance sólido hacia las formas modernas, quedará trunca la formación de la juventud. El progreso de la educación para la vida se realiza cuando al equilibrio constante entre tradición y nueva aspiración se nota, en resultados sociales de la educación. (continuará)

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