En lustros anteriores, las naciones del subcontinente americano –incluido el Caribe- iniciaron un proceso de unidad, en base a principios de solidaridad, pertinencia, defensa de sus recursos naturales y organizaciones multilaterales, consecuentes con tales fines e impulsoras de la integración.
Sudamérica se destacó, consolidando su unidad con mecanismos de comercio y bancarios que abrieron perspectivas para oponer ímpetus a exigencias del Fondo Monetario, el Banco Mundial y el BID, que insisten aún en la región, a cumplir designios del Consenso de Washington, a pesar de las malas artes que usan y los desastrosos resultados en la Región.
Aún resuenan en Argentina y otros países, los “cacerolazos” que la población opuso a medidas extremas que restringían formas de vida, incluso el uso de recursos que las familias tenían en instituciones financieras. Era una lucha contra la inflación, acompañada de la desincorporación –vía venta a particulares- de empresas que poseía el Estado, producto de épocas en que entró al rescate de muchas, por problemas económicos internacionales, y por defender el patrimonio nacional.
Sin duda resultó sano vender empresas productoras de artículos en que la competencia era conveniente. No así sectores estratégicos para el sano crecimiento de la economía nacional. Un ejemplo: a partir de 1989 se inició un importante proceso de privatizaciones en la Argentina, que abarcó empresas productivas, de servicios, activos públicos (reservas petroleras) actividades de regulación y de control social -como la emisión de documentos de identidad-. Este proceso fue rápido; había gran interés por parte de acreedores externos, por empresas públicas como mejor opción para recuperar parte del capital adeudado; y a través de la capitalización de la deuda, abrir nuevas inversiones en mercados hasta entonces abastecidos por el Estado; consecuentemente, multiplicar sus ganancias. Todo el proceso de privatización se efectuó bajo la dirección técnica y financiera de los organismos financieros internacionales (FMI, BID, Banco Mundial).
En aquel momento se esgrimieron 4 argumentos a favor: reducción del déficit fiscal. Las empresas serían parte del pago de deuda, lo que daría señales de cambio de rumbo a agentes económicos y a gobiernos de países acreedores, obteniendo apoyo de prestamistas externos e incentivos para interesados locales. El 2º, ligado al anterior, hablaba de estabilidad. La hiperinflación sufrida fue herramienta fundamental del gobierno para acelerar el proceso. Se registraba a las empresas públicas como causa fundamental de la crisis. En 3er lugar se decía que el Estado no tenía capacidad para financiar inversiones en tecnología y encarar la modernización. El capital privado –de cualquier origen- aseguraría el mejoramiento del sistema. Por ultimo se afirmaba que el Estado era incapaz de administrar con eficiencia, fomentaba la burocracia y la corrupción, por lo que no podía brindar buenos servicios.
El Congreso en lugar de legislar contra la corrupción, creo leyes para un rápido programa de privatizaciones. La 1ª: Reforma del Estado, autoriza al Poder Ejecutivo Nacional a intervenir empresas públicas, suprimir directorios existentes, eliminar órganos de control, dividir empresas y privatizarlas. La 2ª ley: de Emergencia Económica, derogó normas que diferenciaban al capital extranjero del nacional, allanando el camino a la entrega del patrimonio nacional. Para reducir precio y facilitar su venta, éstas fueron desmanteladas. Los nuevos marcos regulatorios eran casi inexistentes y requisitos impuestos a oferentes fueron tales, que sólo quedaba espacio para los grandes grupos económicos nacionales y extranjeros. Tres sectores fueron prioritarios: Energía, Comunicaciones y Transportes. http://www.tel.org.ar/lectura/privarg.html
Lo reseñado brevemente permite conocer las formas en que actúan, desde los años 80 del S XX, los organismos financieros multinacionales, para servir a intereses ajenos a los de países. Algunas naciones reconsideraron el proceso, al constatar, en la práctica, que no había beneficio interno privado, menos social. La economía no crecía, seguía ungida a grandes transnacionales, la pobreza crecía sin control, amenazando a las instituciones y desquebrajando el tejido social. Eran cotidianos los reclamos de grupos humanos, no solo por la vía pacífica.
Siguiendo el ejemplo argentino se localizan 4 grandes áreas afectadas: La propiedad: el paso, del estado, de sectores estratégicos de la economía a manos privadas, produjeron grandes cambios estructurales en la propiedad, concentrando y consolidando a fuertes grupos económicos, acentuando su asociación con grandes capitales extranjeros.
La reconversión de la empresa: Con implicaciones directas sobre los trabajadores, que pierden derechos y estabilidad en el cargo. Se usó el retiro “voluntario” para lo cual las empresas aplicaron enormes sumas de dinero, dada la importancia estratégica que dieron a la reducción de personal. Esto se acompañó por la sustitución del personal más antiguo, cuya experiencia sindical y política no era deseada. El porcentaje promedio de reducción de puestos de trabajo hasta 1997, llega al 57%.
En 3er lugar, aumento del horario de trabajo y ritmos habituales, por introducción de nuevas tecnologías o imponiendo otras pautas de producción. En 4º lugar, se aplican nuevos contratos flexibles, por tiempo determinado, pasantías con salarios flexibles que incluyen pagos por productividad, entre otros. Se da un fuerte proceso de tercerización de sectores de producción, antes integrados a la empresa, fragmentando la organización sindical. Por último, las empresas privatizadas apuraron la firma de nuevos convenios colectivos, que desmantelaron viejas conquistas e introdujeron nuevas formas de explotación y control del trabajo.
La extranjerización de las áreas privatizadas es evidente. distribución de gas de la Capital en manos británicas; Telecomunicaciones en manos de capitales públicos españoles, franceses e italianos; generación y distribución de electricidad, capitales provenientes de la privatización de la seguridad social chilena; la red cloacal y de agua, franceses. Eduardo Galeano ironizó este proceso de desnacionalización al definir las privatizaciones como “la transacción mediante la cual el estado argentino pasa a ser propiedad del estado español”. Por un lado, las empresas públicas en nuestros países se extranjerizan, y por otro las mismas de países centrales se amplían y expanden. Según la Corporación Financiera Internacional, las 2/3 partes de las privatizaciones a nivel mundial se realizaron en América Latina. (Informe presentado en Seminario sobre Reforma del Sector Energético en el Mercosur.
La desregulación: lo central fue introducir el concepto de competencia en el sector. Para eso se buscó eliminar la prestación monopólica del servicio, creándose un mercado mayorista y otros minoristas para la compra-venta del fluido. La desregulación habilita la competencia entre empresas y lleva a una búsqueda de reducción de costos. La desesperación por reducir costos sumada a falta de control efectivo, amenaza calidad y seguridad en la prestación del servicio eléctrico, como se comprobó en Argentina. La estrategia de las empresas fue obtener ganancias rápidamente y sin reinversión. Esos fueron los resultados desastrosos.
Los gobiernos de Kirchner y esposa, revirtieron parte del proceso de privatización, reincorporando al Estado o participando de manera importante, en actividades estratégicas para la nación Argentina. Con las privatizadas, se llevaron a cabo negociaciones, conforme a la ley, para la protección de usuarios y consumidores con el “imprescindible” enfrentamiento con los lobbies empresariales, uno de los beneficiarios fundamentales de la experiencia extrema del neoliberalismo argentino.
Es en este último marco donde se inscriben los objetivos del trabajo del Área de Economía y Tecnología de la FLACSO, que parte de considerar al programa privatizador instrumentado bajo la Administración Menem, como “uno de los ejes centrales y determinantes en la profundización de un patrón de acumulación crecientemente concentrador en lo económico y excluyente en lo social”. Las principales modalidades que adoptó, tendieron a conformar ámbitos privilegiados de acumulación y reproducción del capital, con un nulo riesgo empresario, y ganancias extraordinarias (de las más altas local e internacionalmente) internalizadas por un núcleo muy reducido –aunque sumamente poderoso en términos económicos, políticos y sociales– de grandes grupos empresarios de origen nacional y extranjero.
Es, sin duda, en ese marco, en el que serán encaradas las actuales renegociaciones con el conjunto de empresas privatizadas. Este estudio aporta una caracterización del proceso, haciendo hincapié en sus principales aspectos e impactos de mayor significación, pero también en su centralidad en la profundización de la política de destrucción del Estado y de la sociedad argentinas, que los sectores dominantes aplican desde mediados de los años setenta, así como de la “revancha clasista” resultante de la misma. Leer más: http://www.monografias.com/trabajos901/proceso-privatizacion-argentina-renegociacion-empresas/proceso-privatizacion-argentina-renegociacion-empresas.shtml#ixzz2ooFHKbm1
Una consecuencia de las privatizaciones es el compromiso de resolver controversias de las empresas, en los lugares de origen de sus inversiones. Argentina hizo oficial en octubre del 2013, un acuerdo para pagar indemnizaciones por sentencias de tribunales internacionales en su contra y a favor de cinco empresas: tres de E U, una británica y una francesa. Es el país que más demandas contrarias reúne en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI-Banco Mundial). Tras seis años sin cumplirse, el Gobierno de Cristina Fernández, comienza a pagar deudas pendientes. Así pactó con los 5 demandantes, no llegar al 100% de lo proyectado por los tribunales internacionales, ni en efectivo; se hará con títulos públicos, plazo al 2015 y 2017 y quita de capital del 25%. Buenos Aires emitirá deuda por 500 millones de Dls. bajo propia legislación. Los casos ya no estarán en jurisdicción internacional. Además, los demandantes suscribirán otros bonos soberanos por 68 millones de Dls. ahora que en este país escasean divisas para financiar pago de deuda externa, operaciones de energía e insumos para su sector productivo. Por ello se restablecen controles cambiarios desde 2011.
Desde hace dos años, E U bloquea créditos del Banco Mundial al país sudamericano, en represalia por el no pago de sentencias CIADI, a corporaciones estadounidenses. Ante el pacto entre el Gobierno de Fernández y los litigantes, el Banco Mundial anunció un programa de préstamos -2014/16- por 3.000 millones de Dls. Así se cierran las demandas que las norteamericanas Azurix, CMS y Continental Casualty, la francesa Vivendi y la británica National Grid habían iniciado por rupturas contractuales, derivadas de la crisis argentina de 1998/2002. 3 de esos créditos ya no están en las empresas denunciantes, fueron vendidos a fondos de inversión de riesgo que operan en E U. http://economia.elpais.com/economia/2013/10/18/actualidad/1382112657_383498.html
Esta circunstancia se acompañada –no siempre aprobando al gobierno- por movilizaciones sociales. En 2012 -20 de Nov.- hubo paro nacional. Ahora el SUTNA (Sindicato Único de Trabajadores del Neumático) se expresa en contra de una inflación del 30% anual, con picos de 35% en alimentos, que castiga fuertemente a salarios de la mitad de la clase obrera. Pega fuerte en el proletariado mecánico, siderúrgico, metalúrgico y plástico y en la mayoría de ramas industriales, la caída de las horas extras. Esto es solo la punta del problema. Tanto gobierno como organizaciones de trabajadores, buscan avenencias para superar la grave crisis que no abandona a la gran nación del Sur continental. Seguramente la unidad de sus fuerzas productivas internas, será el factor fundamental para remontar las circunstancias vigentes.
El análisis del proceso Argentino -últimos 20 años y más- será importante para cualquier nación que insista en seguir designios de financieras multinacionales, negociando, desde el principio, en beneficio de sus pueblos o exponerse a las vicisitudes conocidas en varios países de la región. Esto en momentos en que los gurúes de la economía transnacionalizada, están pensando y proponiendo cambios profundos a las actuaciones que impulsa el Consenso de Washington. ¿No será una ruta viable y sana para aplicarla?.
Correo electrónico: v_barcelo@hotmail.com Villahermosa, Tab.
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