Gran jaripeo de lujo por primera vez en la cumbre de espectáculo Acrópolis ubicado en la Unidad Deportiva (zona de los estadios), se presentan los mejores jinetes y los toros más bárbaros de Hugo Figueroa con un gran espectáculo nunca antes visto en nuestra ciudad.
Para confirmar este evento, estuvieron en nuestra ciudad el Sr. Hugo Figueroa y parte de elenco que formará parte de este singular espectáculo mexicano.
La cita es el 20 de Enero desde las 16:00 horas donde serán recibidos con música.
Con un costo de $165.00 entrada general.
La música estará a cargo de BANDA X, BANDA REAL DE REYES, BANDA PRIMOS, RICARDO VILLARREAL y LOS PEKADORES.
Pero esto no es todo, se presentarán bellos ejemplares equinos educados a la alta escuela del Rancho “El Chaparral”.
Un vaquilla para que los espontáneos hagan lo suyo en el ruedo.
El espectáculo contará con 15 montas sin faltar los Payasos de rodeo.
Jinete estelar: EL “GALLITO DE MORELIA”.- Proveniente de Morelia, Michoacán con una altura de 1.65 metro(s) y un peso de 61 kilogramos, perteneciente a la cuadrilla independiente de Zacatecas.
Toro estelar: “EL DUEÑO DE NADA”.- Es el toro más temido del Rancho La Misión, con unas impresionantes vueltas explosivas, es casi imposible que un montador resista sus jugadas. Pesa 800 kilos y mide 2.5 metros. Puebla será una de las plazas que este polémico toro hará en su gira de despedida.
El toro: Es un mamífero rumiante de la familia bovina, es un animal de 2.5 m de longitud y 1.5 m de altura, dependiendo la raza o la combinación de las mismas, algunas raza son: el Cebú, el Suizo, el Charoláis, Holandés, Angus, Sangre Texana, Lidia, Criollos, etc. caracterizados por tener una cabeza gruesa y dos grandes cuernos, su piel es dura y está cubierta de pelo corto, la cola larga y terminada en un mechón de pelos.
Los Toros de Reparo: Su naturaleza los distingue por el brío, agilidad para saltar, resistencia, bravura, fortaleza en sus patas, alta velocidad en sus movimientos al martillar y girar demostrando su poderío y dominio; estas cualidades requeridas para el Jaripeo en México son un reto para cualquier Jinete que se atreva a subirse a los lomos de estos Toros.
El Toro en el Cajón: El Toro es llevado a un rectángulo metálico donde se le prepara con Corneras, Pretal, Laso o Grapa al estilo Colima, Verijero que lleva una campana.
El Jinete o Montador: Son hombres son con un alto grado de valor, fortaleza mental y espíritu fuerte para poder subir sin titubeos al lomo de un animal con características salvajes.
El atuendo del Jinete está conformado por sombrero o casco, chaparreras, rodilleras, botas o botines y sus espuelas.
El Jaripeo en México es una fiesta de Tradiciones y Costumbres, la cual se lleva a cabo para festejar cualquier acontecimiento y festividad de los pueblos en México.
Los Jinetes arriesgan su integridad dando ejemplo de valor y destreza en cada monta y de esa manera brindan espectáculo para alegrar la Fiesta del Jaripeo.
LA MISION.- Es una empresa fundada por Hugo Figueroa Fitz dedicada a criar, entrenar y jugar Toros de Reparo con el fin de brindar espectáculo y diversión en diferentes lugares de la República Mexicana.
Entre el solecito y el surtido de botanas, el ruedo se llena de griterío y ambiente.
Además, los jaripeos se realizan en plazas de las ciudades, pero también en tenencias y pueblos de Michoacán que ofrecen gastronomía, artesanía y escenarios increíbles para disfrutar en familia.
El jaripeo, tan antiguo como parece, siempre ha estado ligado a la valentía y el espectáculo, lo único que le ha hecho el tiempo a esta actividad es mejorarlo.
No te pierdas este Jaripeo en esta importante plaza como lo es Puebla y disfruta de una mezcla de tradiciones, música, cultura y diversión.
La diferencia entre la vida y la muerte.
Oración del jinete:
Señor, nosotros los jinetes no te pedimos favores especiales, solamente nos des valor y destreza para realizar nuestras montas en cada uno de los jaripeos donde arriesgamos la vida. Señor, tu que fuiste jinete del Apocalipsis en esta vida, vida que quieres que vivamos, con el único fin de ganarnos el pan de cada día y divertir a tus hijos, queremos pedirte humildemente que llegando el último e inevitable gran jaripeo para nosotros y cuando las piernas con todo y espuelas se aflojen y cuando nuestros brazos no soporten el chicoteo del último reparo y tú señor nos llames allá contigo, donde todas las tardes serán de triunfo y gloria para nosotros, nos digas: ¡Dale puertas, fuera capas!
Vengan mis cabezales valientes, tu monta la he dado por buena.