No sé cuándo, cómo, dónde y porqué mis alas quedaron rotas, sin sentido alguno y sin pensamiento que me haya hecho reparar en su ausencia.
Son tantas las preguntas que hay alrededor por la ausencia de mis alas, alas que extraño cuando miro y toco mi alma y noto que ya no están conmigo.
Ese dolor tan intenso que me provoca verlas rotas, pisoteadas y totalmente heridas y ya sin cuidado alguno para ellas, me hace falta tenerlas unidas a mí, pegadas a mi piel y sin dolor alguno.
Me he preguntado una y otra vez que pasó con mis alas, dónde se perdieron, que produjo el que se hayan roto.
Quién me las arrancó y dejo un total vacío a mi corazón.
En silencio sufro la agonía y la ausencia de ellas
Así sin respuestas y con un intenso dolor que hoy siente mi pecho y alma que también se encuentran rotos y sin querer ser reparados y a la espera de esa muerte lenta y silenciosa en la que hoy me declaro lista para despegar aunque no las tenga.
Cada mañana al despertar sentirás la tibieza que de mis alas emanaba y en ellas te dejabas abrazar, al anochecer notarás que la delicadeza y el rico perfume que de ellas desprendía se ha esfumado como el viento que se ha llevado para ya no volver.
Cómo olvidar que con ellas te abrace y me sentí el ave más hermosa, dulce y feliz, me sentí única, sentí que había recibido el regalo más hermoso que sólo un ser tan maravilloso me podría regalar.
Tocar con la punta de mis alas ese rostro tibio y color de rosa que sonreía al verme y con sus dedos suaves apretaba mis plumas, -con solo tocar suavemente con tus manitas me demostrabas que “Hay muchas formar de abrazar, y que hay suaves caricias que tocan el alma”.
Mirar como entre caídas y caídas elevabas el vuelo y así despegabas para recorrer el mundo a través de los días, meses y años.
Con mis alas cure heridas, seque lágrimas e hice a un lado la tristeza que por el momento pasabas.
Mis alas rotas poco a poco me hacen padecer esa tristeza y reparo entonces que ya no están conmigo.
Esas alas rotas que hoy no están aquí fueron las que con suave y delicado amor te cubrieran, protegieran.
Hoy con mis alas rotas sólo te digo que gracias por haber llegado a mi vida y haberme regalado la dicha de ser haber sido feliz, feliz aunque haya sido sólo por un breve espacio.
Deseo que jamás nada ni nadie rompa esas alas tan frondosas, grandes y de bello plumaje, ya que al no tenerlas la vida se va poco a poco.
Esas alas rotas que un día te acariciaron el alma, sólo te piden que jamás olvides el gran AMOR que de ellas brotaban para ti.
Alas rotas ayúdenme a elevar el vuelo y surcar el cielo inmenso y ser ese ángel que un día en su vida no pude ser.
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