Una Historia Digna de contar
Jugar con los sentimientos de una persona, no se vale; hacer creer a un trabajador o a un amigo que lo vas a apoyar o lo vas a colocar en un trabajo y sólo lo traes a la vuelta y vuelta, tampoco es válido; dar una base o un puesto laboral en alguna dependencia y después inhibir el cargo, no es de humanos y mucho menos de hombres; lea la triste historia que vivió un empleado de la CFE, afiliado al SUTERM.
Christian Vázquez Hernández, es un hombre joven, educado, atento, de singular empatía con sus compañeros del sindicato, impoluto, con ganas de trabar y salir adelante. Christian -vástago de Armando Vázquez Montes-, ex trabajador de la CFE y afiliado al SUTERM, hoy jubilado.
Christian Vázquez Hernández, ingreso a laborar a la empresa de la Comisión Federal de Electricidad, aceptando todas y cada una de la condiciones que se requieren para formar parte de la compañía, sometiéndose a trabajar no solo un turno de ocho horas, en ocasiones 12 horas diarias, incluyendo días domingos, amén de asistir a los cursos de capacitación laboral para poder obtener una base. Aguantó… Aguantó y aguantó; vio con desilusión como gente que no era hijo o familiar de trabajadores a los pocos meses de haber entrado a laborar les daban las bases, algunas regaladas y con buenos salarios para los amigos de los Carreto, todos sin saber nada de la empresa, esas bases eran otorgadas por Carreto Fernández y de Lara, perdón, el innombrable; después de 12 años de ser trabajador eventual, el innombrable le otorgó la base con fecha 17 de noviembre de 2020, pero qué cree, se atravesó el maldito virus del CORONAVIRUS e infectó a varios empleados del SUTERM, siendo Christian uno de los infectados por el virus que lo llevó a estar algunas semanas incapacitado para realizar sus actividades, una vez sorteada la enfermedad regresó a su área de trabajo y… ¡Zas! Que le informan que ya no tenía base, la planta se la había quitado el innombrable junior diez días después de que se la habían otorgado.
Echado hacía adelante y con la adrenalina hasta el tope, Vázquez Hernández acudió a las oficinas de los innombrables para reclamar por qué le había quitado su base, esto -fue hace un año-, ahí, frente al innombrable, Secretario General; Víctor Manuel Carreto Pacheco, secretario de trabajo; Alejandro Morillón Cortés y María Antonieta García Espinosa (Tony), así como un sobrino del innombrable, el alegato duró poco, el joven Christian fue jaloneado, sacudido y a punto estuvo de ser linchado; sabe por qué ya no lo golpearon, simplemente porque el innombrable preguntó… Quién es su papá; la respuesta fue: es hijo de Armando Vázquez Montes, el innombrable asintió la cabeza y dijo “déjenlo ir”. Es a partir de esta desavenencia que se da la lucha entre los empleados y el innombrable por los malos tratos, abusos y corrupción que cansó a los agremiados del SUTERM.
El calvario de Christian siguió hasta que llegaron los coordinadores y empezaron a poner orden en todas las anomalías que existían, así como a Christian, varios trabajadores también perdieron sus bases, otros fueron despedidos. ¿Verdad que es una historia como otras que se dan en otros lados?
Ayer hubo una asamblea que sacó chispas
El día de ayer jueves, último día del mes de junio, se llevó a cabo una asamblea que fue presidida por los coordinadores Víctor Manuel García Trujeque y Nereo Vargas Velázquez; la finalidad fue escuchar de viva voz cómo están trabajando los delegados y personal nombrados por los coordinadores desde hace once meses, así como tener conocimiento de cuantas planillas hay para las próximas elecciones.
Cabe señalar que la asamblea tuvo fórum de más de doscientos sutermistas; Rayo Báez, integrante de una planilla que manipuló Manuel Franco y Jorge García Morales, de once que ya se cuentan, fue la primera en señalar que no quería que siguieran como delegados, Christian y Armando Vázquez Hernández, porque no hacen nada; la respuesta no se hizo esperar y los sindicalizados la abuchearon manifestando que si no sabía cuál es el trabajo que realizan los hermanos, que no hablara. Se dice que Rayo Báez salió a decir lo que Franco le pidió que dijera, ya que no hay empatía de Franco con los hermanos Vázquez Hernández.
El turno fue para Anayely, persona afín a los Carreto; ella se le fue a la yugular a Manuel Franco, señalándolo como traidor, la respuesta de los agremiados fue abucheos y consignas en contra de Manuel Franco; por su parte, Jorge Alberto García, manifestó que Armando y Christian están trabajando dando buenos resultados, buenos logros y que su labor es formidable, “con respecto a lo que dice la compañerita, le quiero decir que el apoyo sí lo han dado, este lleva su tiempo, un proceso, a mí en lo personal me han brindado apoyo, un apoyo que por años estuve pidiendo a los representantes anteriores y jamás me fue otorgado”, y, abundó: “aquí quiero hacer un poco de historia, desgraciadamente no quieren a Cristian porque hizo un movimiento que él mismo encabezó, apoyado por su hermano Armando, el problema fue porque se enfermó y le quitaron su base, hizo un reclamo y fue agredido verbalmente y hasta golpeado por los representantes de la administración anterior del sindicato, cosa que nadie de ustedes lo saben”.
“La representación anterior que duró 50 años, jamás nos ayudaron y respaldaron, no nos daban vacaciones, no teníamos préstamos y todo por no apoyar a los representantes del sindicato; hoy las cosas cambiaron, ellos merecen estar dentro porque están dando buenos resultados”, terminó diciendo.
Imagínese, una asamblea donde hubo dimes y diretes, patadas y pellizcos bajo la mesa, incondicionales de los innombrables, gente de Manuel Franco y los hermanos Christian y Armando que encabezaron el movimiento para destituir a los Carreto… Salieron chispas.
Finalmente, los coordinadores en voz de Víctor Manuel García Trujeque, dijo a los agremiados: “¿Quieren que sigan Christian y Armando trabajando dentro de la representación que tienen? Quienes estén de acuerdo que se levanten de su asiento; acto seguido todos se pusieron de píe, menos Rayo Báez y tres personas más. El resultado: Ratificaron en sus puestos a Christian y Armando Vázquez Hernández.
Mi opinión: Los innombrables YA NO TIENEN autoridad moral y sindical; la llegada de los coordinadores, Víctor Manuel García Trujeque y Nereo Vargas Velázquez de poner orden y limpiar la casa de toda esa podredumbre los sacó de la jugada donde por décadas acariciaron el poder del sindicato; ha sido un año de arduo trabajo, reformando todo lo posible para que los trabajadores regresen a lo que fue el otrora sindicato de electricistas, su actividad diaria es desgastante, pero no imposible, veo en los trabajadores la mirada ansiosa de que la lucha por la reconstrucción del sindicato laboral sea rápida y expedita; aclaro, el derecho los asiste, el Secretario General del CEN del SUTERM, Víctor Fuentes del Villar, los respalda, el trabajo de los coordinadores pasará a la historia como un gran logro de haber rescatado y hacer valer los derechos laborales de los agremiados al SUTERM. Seguiré informando.
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