Cada año se presentan 2 000 casos nuevos en menores de 18 años.
En septiembre de 2018, la Organización Mundial de la Salud anunció la Iniciativa mundial de la OMS contra el cáncer infantil. Su objetivo es alcanzar una tasa de supervivencia de por lo menos 60% para los niños con cáncer hasta el año 2030 reduciendo el sufrimiento y salvando un millón de vidas adicionales.
El cáncer es una de las principales causas de mortalidad entre niños y adolescentes en todo el mundo. En América Latina y el Caribe se estima que al menos 29.000 menores de 19 años padecerán cáncer cada año. El cáncer infantil no se puede prevenir ni detectar, pero la mayoría de los cánceres infantiles se pueden curar con quimioterapia, cirugía y la radioterapia.[1]
De acuerdo con el artículo sobre leucemia infantil escrito por la Dra. Paloma Muñoz Aguirre y el Dr. Martín Lajous para la publicación “Síntesis sobre políticas de salud” del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), en México, el cáncer infantil es la primera causa de muerte por enfermedad en niños de 5-14 años y la sexta en niños menores de cinco, y representa casi 70% de la carga total de cáncer en estos grupos de edad. Cada año se presentan 2 000 casos nuevos en menores de 18 años.
La leucemia linfoblástica aguda (LLA) es el cáncer más común en niños y adolescentes mexicanos. La LLA es un desorden maligno en las células que producen la sangre, que afecta a los glóbulos y plaquetas. Se origina en la médula ósea y es más común en edad preescolar.
Retos en México – leucemia infantil
1. Diagnóstico oportuno.
2. Calidad de atención.
3. Asegurar financiamiento del tratamiento.
4. Evitar abandono al tratamiento.
5. Fortalecimiento de infraestructura y personal en las instituciones que dan atención al cáncer infantil.
6. Registro y monitoreo de la enfermedad
La publicación señala que la supervivencia es un indicador en cáncer determinado por las características del paciente, la enfermedad al diagnóstico, la respuesta al tratamiento, así como de la presencia y gravedad de las complicaciones.
Como se sabe, el diagnóstico oportuno representa un reto importante, específicamente la leucemia pediátrica se presenta con una variedad de síntomas inespecíficos, como fiebre, anemia, malestar o hemorragia; muchos de estos también están asociados con infecciones.
De igual forma, se señala que otro de los determinantes de supervivencia es el abandono del tratamiento por diversas causas, entre las que destacan la falta de recursos financieros, la comprensión deficiente de la enfermedad, los factores culturales, la creencia en las terapias alternativas, el miedo a la toxicidad del tratamiento, la atención inadecuada por parte de los trabajadores de la salud y la disminución del conocimiento de los programas de ayuda.
Finalmente, se menciona que la infraestructura y los recursos humanos también son un factor determinante de la supervivencia de LLA. Se destaca que, en algunos estados, los servicios de cáncer infantil se prestan a través de hospitales oncológicos que atienden principalmente a poblaciones adultas.
En términos generales, hoy hay evidencia suficiente para concluir que el cáncer infantil es curable cuando los niños, las niñas y los adolescentes que lo padecen tienen acceso a cuidados, diagnósticos, tratamientos y soporte oncológico. Sin embargo, de acuerdo con la OMS para los pacientes con cáncer infantil que viven en países de ingresos bajos y medianos, la supervivencia sigue siendo reducida, y muchas veces se asocia a sufrimiento. Situación que es inaceptable y hacen de esta enfermedad un problema de salud pública y una amenaza para el desarrollo económico y la estabilidad social.
En el artículo mencionado anteriormente, las recomendaciones planteadas para México son: