El 18 de febrero de este 2023 cumplió 90 años Yoko Ono, la artista conceptual japonesa que invita amorosamente al público a crear y a reflexionar, la activista que cree firmemente que la humanidad puede alcanzar la paz, la feminista que junto con sus hermanas ha levantado la voz contra el patriarcado, la mujer del espíritu rebelde reflejado en proyectos como el colectivo Fluxus y su libro Pomelo, la mujer mediática cuya fuerza moral le permitió navegar entre el arte conceptual y la cultura popular.
Y es por ello que en la IBERO llevamos a cabo un evento celebratorio-académico el 31 de mayo en nuestro auditorio Fernando Bustos, que a pesar de haber sido largo, alcanzó apenas para dar unas breves pinceladas de la vida y obra de la artista, que ha visitado nuestro país en dos ocasiones: una en 1997, cuando vino en viaje relámpago a montar una exposición en el Museo Rufino Tamayo, y otra en 2016, con el proyecto Tierra de Esperanza, que incluyó un montaje en el Museo Memoria y Tolerancia.
Yoko, la artista amorosa
Telephone piece: Un teléfono en medio de una de las exposiciones de Yoko Ono sólo recibe llamadas y la única que conoce el número es ella; si tienes suerte, estarás pasando por ahí para responderle en una de las llamadas aleatorias que realiza.
“Las piezas de Yoko Ono nos llaman a conectarnos con la vida, con lo cotidiano, con el momento presente de manera muy concreta, y con ese acercamiento a la audiencia de una manera amorosa, cariñosa, muy amable”, expresó la artista escénica chilena Paula Aros, quien participó en la celebración de nuestra IBERO vía Zoom. Su camino en la investigación tiene que ver con buscar metodologías para evidenciar la co-presencia y la co-creación entre las audiencias, la obra, los contextos y los territorios específicos en donde se trabaja la obra misma. En su trayectoria, Yoko ha sido un referente muy importante.
Por su parte, la estudiante Carolina Arredondo, alumna de las licenciaturas en Diseño Interactivo y en Filosofía, destacó el valor del amor y el compromiso de la relación entre Yoko Ono y su tercer esposo, John Lennon. Añadió que Yoko cree en el poder que tiene el arte para cambiar la forma en que las personas ven el mundo, como una herramienta para la transformación social inclinada hacia la justicia, el amor y la paz. La artista “logró transmitirle estos mismos valores a su esposo Lennon y ambos continuaron sus carreras y sus vidas como feministas”.