Tlaxcala, Tlax.- Como parte de las festividades del Santo Niño Milagroso de Tlaxcala el día de hoy mediante una misa de acción de gracias y el cambio de ropón del santo, se conmemorará para el día viernes los cien años de haber hecho el milagro de caminar, dicha evocación la realizará el obispo de Tlaxcala, Monseñor Francisco Moreno Barrón a las 6 de la tarde en la parroquia de San José de la capital de Tlaxcala.
Antes de comenzar la homilía, este medio tuvo en entrevista a una de más grandes devotas del Niño de Tlaxcala, se trata de María Esther Montiel Molina junto con la señora Elvirita Arenas viuda de García, quien nos comentó la historia que por décadas ha trascendido en la capital tlaxcalteca
La historia comienza en la casa de la familia Anzures que se ubicaba en lo que es actualmente son las oficinas del Servicio de Administración Tributaria del Estado (SAT), en donde a decir de María Esther Montiel: “la joven dueña de la casa, le tenía mucha fe a su niño dios y a la hora de guardarlo en éstas fechas, le habló, diciéndole que ese año no le había hecho ningún milagro” y en ese preciso momento se levantó de su regazo y caminó, situación que le da el nombramiento de santo.
Hasta la fecha aún no se tiene una confirmación de si camina o no la imagen, pero hay testimonios de algunas personas como Elvirita Arenas viuda de García que cuenta que su familia conoció de cerca los testimonios de que se le veía caminar por las calles de la capital, ante estos comentarios, la gente creyente ha visto y puesto en sus manos su vida misma, haciéndoles el milagro de resolver algunos problemas que la aquejan
Preguntamos a María Esther Montiel, si alguna vez ha pedido un favor al Santo Niño, y nos respondió, que el milagro es ella, ya que después de siete cirugías, y una situación de posible cáncer hace siete años, siempre se ha encomendado al Santo Niño, “todo comenzó cuando tenía un año, se me atoró una ficha pequeña y mi padre por salvarme la vida corrió a ver un médico, mientras mi madre gritaba –Niño de Tlaxcala, salva a mi hija- y en ese momento el médico me tomó en sus brazos y dándome unos golpes en la espalda, logré sacar la ficha, después de eso mi padre y mi madre, pusieron un filo de oro a la ficha y lo venimos a poner en el altar, desde ahí mi vida sigue estando en sus manos”.
Posteriormente invitó a la comunidad tlaxcalteca a que acuda a la festividad católica y a que conozcan más acerca del Santo Niño Tlaxcalteca, que sin duda es una historia donde los devotos del Estado podrán regocijarse con la festividad, y celebrar cien años de haber pedido algún favor y ver como se hacen los milagros mediante la fe del ser humano.