Desde niño miré los globos con gusto, alegría e ilusión.

Noticia escrita el: 17 marzo, 2020 | Por: Mario Fernadez
Llevarlos en mi muñeca atados era como un trofeo que nadie podía quitarme. Los sonidos domingueros de mí pobreza eran alegrados con ese pito que estrepitosamente se dejaba escuchar en las calles de mi colonia…
Miraba con ojos inocentes la magia de aquellos que llevaban un sin fin de colores flotantes tiernos y juguetones, mis abuelitos amorosos me compraban un globo, uno naranja le decía a aquella dulce ancianita que me protegió de cosas ya saldadas.
Adornaba mi mano como un galardón de amorosos conjuntos, que importaba no ser rico si en mi colgaba un globo volador.
Cuántos años han pasado ya desde mi infancia que a veces añoro y traigo de vuelta cuando miro la inocencia de aquellos parvulitos que juegan y cómo yo miro como flotan en ese estado ideal de candor.
Como quiera aunque sea por un día volver a esa infancia inocente de nuevo y con un globo decirle al tiempo y a los adultos: ¡Hasta la tierra de nunca jamás!.
Gracias a Doña Félix Cuevas Hernández, fundadora de la Unión de Globeros, ella hoy a sus 112 años disfruta de sus recuerdos a través de tan noble forma de trabajar y hacer sonreír a miles de niños durante muchos años.
Libritos.

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