Eduardo Verástegui pronuncia la consagración de todos los laicos mexicanos a la Vírgen de Guadalupe

Noticia escrita el: 23 noviembre, 2020 | Por: Administrador

 

 

“Nosotros tus hijos, con el corazón de aquel digno mensajero del Tepeyac,  deseamos consagrarnos a ti. En medio de la tempestad, a ti que escuchas el  clamor de tu pueblo que padece el flagelo de la enfermedad en el cuerpo y el  espíritu, te entregamos a todos tus hijos agobiados en su salud, y a aquellos que   con su corazón valiente los asisten.

 

Cubre con tu manto poderoso a tu nación   mexicana y líbranos de la pandemia”. Con estas palabras, el actor y productor  de cine Eduardo Verástegui dirigió el sábado 21 de noviembre en Querétaro la   Consagración de todos los laicos y laicas mexicanos a Santa María de

Guadalupe.

 

El evento tuvo lugar en el marco de la segunda edición del Día del Laico, instaurado   por el Episcopado Mexicano, y se transmitió por diversas redes sociales a todo el país  desde el Templo y Convento de la Santa Cruz.

 

En el umbral de los 500 años de la aparición de Santa María de Guadalupe, el laicado  mexicano se consagró a Ella, dentro de una celebración litúrgica que contempló un  momento de adoración eucarística y donde el obispo de Querétaro, monseñor Fidencio  López Plaza, dio lectura al mensaje que el Santo Padre, el Papa Francisco, envió al  pueblo de México.

 

“¡México reclama un nuevo laicado! Nuestra nación necesita cristianos solidarios que   promuevan por todo el país la unidad, la esperanza y la libertad (…) en todas las   estructuras temporales, económica, política, educación, cultura, arte”, indicó en rueda  de prensa monseñor Víctor Aguilar Ledesma, Presidente de la Dimensión   Episcopal para los Laicos (DELAI). Monseñor Aguilar invitó a Eduardo Verástegui

Como laico comprometido a pronunciar presencialmente la consagración a la   Stma. Virgen de Guadalupe. Terminado el evento, el obispo y presidente de la DELAI  agradeció públicamente a Verástegui: “Eduardo nos ha acompañado en las buenas y  en las malas. Ser un laico comprometido, valiente en la defensa de la vida desde su  concepción, no es fácil. Sabemos que ser realmente un testigo de Cristo trae críticas.

Gracias por tu valentía, tu arrojo, tu testimonio –dijo el obispo-. Que Dios te cuide y la   Santísima Virgen María como a San Juan Diego te arrope en su tilma y te lleve en sus  brazos”.

 

“Nos consagramos como portadores del Evangelio, heraldos de la Buena Noticia,  defensores de la vida, custodios de la fe y protagonistas del Reino de Jesús, nuestro  Rey y Señor”, dijo Verástegui en nombre del laicado mexicano. En sucesivos momentos,  los laicos mexicanos pusieron en manos de la Virgen a las familias, los matrimonios, las  mujeres embarazadas y los niños, los bebés en el vientre materno, los sacerdotes, los

obispos y el Papa Francisco.

 

Luego de pedir que “nuestra fe sea más ardiente”, culminó la consagración en la que   voces de algunos laicos presentes siguieron a las jaculatorias que Verástegui dirigió:  “¡Santa María de Guadalupe, Reina de México y de América, salva nuestra Patria y  conserva nuestra Fe!

¡Viva Cristo Rey! ¡Viva la Virgen de Guadalupe!

¡Viva San Juan  Diego!

¡Viva el Beato Anacleto González Flores!  

¡Viva México!”