Puebla, Pue. Se llevó a cabo la presentación del libro El 68 visto a los 68, de Sócrates Campos Lemus y José García
Sánchez, en el auditorio Sergio Pitol de la casa del Escritor de la ciudad de Puebla.
Dentro de este proceso de comunicación los escritores platicaron con los asistentes. Se trata de un libro basado en las experiencias de quien fuera representante de la Escuela Superior de Economía, durante el movimiento estudiantil de 1968, que desencadenó la matanza de Taltelolco donde Sócrates se encontraba a la hora que el Batallón Olimpia lanzó una bengala para iniciar el tiroteo, así lo narró ante los presentes y añadió que se trató de una trampa tendida por los grupos que pugnaban por la Presidencia de la República encabezados por Martínez Manatou Luis Echeverría y el general y licenciado Alfonso Corona del Rosal.
El libro El 68 visto a los 68, es una larga entrevista, de más de 500 páginas, en las que José García pregunta hacer de los hechos y sucesos que se desprenden de estos hechos y e analizan hechos recientes, como el movimiento de los jóvenes del Yo soy 132, y las protestas de los maestros.
En al presentación José García señaló que a la historia de México le hacen falta además de mexicanidad y madurez mentadas de madre. Señala: que “…el libro es una advertencia en la voz de quien intentó transformar algo y se casi tres años a la cárcel, golpeado torturado, a causa de ese deseo natural de todo joven de cambiar el mundo”.
En el auditorio Sergio Pitol se creó una plática entre asistentes y autores donde, Sócrates comentó que había rechazado varias veces el ofrecimiento de ser diputado o senador. A su vez, García Sánchez, señaló que “Habrá que reflexionar para estar a la altura de nuestros sueños; si no pensamos, nuestros sueños carecerán de asidero y volarán como papalote herido a la deriva”.
El libro El 68 visto a los 68 podrá obtenerse en la Casa del escritor de Puebla en los próximos días.
Los autores anuncian que parte de los ingresos por la venta del libro serán destinados a la creación de un espacio para los familiares de los niños con cáncer del Hospital Civil de Oaxaca, quien carecen de un techo, mientras esperan saber el resultado de la salud de sus hijos.