¿Es factible la Nueva Escuela Mexicana?.

Noticia escrita el: 10 septiembre, 2013 | Por: Víctor Manuel Barceló R

 

Quinta parte.

 

Latinoamérica y con ella México, llevan mas de doscientos años construyendo su democracia. Altibajos de toda índole sufre en ese tiempo, con grandes y perversas intervenciones extranjeras que la cercenan, luchas intestinas entre los amantes del status-quo y los que buscan el avance hacia la democracia. Es hasta el S. XX que ésta adquiere características específicas por país, conservando rasgos generales en su conformación.

 

Para arribar a ella, la educación es factor fundamental. Con su concurso se logra la formación adecuada de su niñez y juventud. Solo a través de la escuela, de su manejo equitativo y con ideas de cambio, la población se prepara para exigir la aplicación y cumplimiento de sus derechos humanos básicos y entiende y coopera en construir un sistema de vida que le mantenga en la libertad y le lleve al bienestar generalizado.

 

De allí que la aplicación de estrategias adecuadas para elevar los niveles educativos, en especial de los grupos más desheredados de la riqueza, resultante de su negación y demérito social, son medulares para acentuar la movilidad social, que en el sistema en que vive la región, solo se logra a través de productividad en las actividades realizadas con recursos propios, con retornos entre generaciones; dotándoles de las competencias básicas para integrarse a la vida moderna, en conciencia de que su participación ciudadana organizada, será muy importante para la construcción de un orden social, en que el mérito personal, le haga cada vez más justo.

 

Tal es el sentido y ruta que se pretende ahora con el cambio de paradigma en la educación mexicana -Nueva Escuela- con que intentamos reconstruir la escuela como centro educativo por excelencia y regresar al maestro el prestigio -que nunca debió haber perdido- en la aplicación de sus conocimientos y experiencias vitales, para la formación de una conciencia de cambio y transformación social en la niñez y juventud.

 

La ruta iniciada a principios del 2013 en el proceso educativo, sigue su marcha, no sin necesidad de atemperarle en algunos de los rasgos de la Normalidad Mínima, definida por los maestros del país en función directiva. Tales rasgos son necesarios para avanzar sin trastocar usos y costumbres, pero ajustando la tarea educativa a normas que de ninguna manera afecten a ninguno de los actores de la educación.

 

El niño y el joven, son centro de actividades sistemáticas de la educación. Ello está inscrito en declaraciones de gobernantes y en Planes de desarrollo estatales, así como en los sectoriales para la educación. En el manejo de lo actual en educación nacional y estatal, definido nacionalmente, se concluye invariablemente en la preparación del ciclo escolar para educación básica, que se viene dando. Su revisión mensual acordada –la primera nacionalmente el 27 de septiembre- será en los CTE con el concurso de maestros ante grupo, directores y el asesoramiento puntual de los supervisores-. Será un momento fundamental para renovar el impulso inicial.

 

De alta política educativa serán los resultados de esa 1ª ocasión en que profesores y directores se encuentren, durante todo un día de labores, para conversar, cambiar impresiones y hacer propuestas que ajusten lo acordado en los cinco días de trabajo intensivo que ya realizaron, previo al inicio del ciclo escolar 2013-2014. Llevaría menos de un mes la tarea en el aula, a la hora de la reunión de los CTE. Oportunidad de oro para precisar ruta.

 

Pero en estas semanas de agosto, continuaron los trabajos generales para afinar los apoyos pedagógicos y de manejo técnico a los CTE. Hace unos días y por tres jornadas, se revisó en Guadalajara por más del 10% de los supervisores del país –en su 2ª reunión nacional- un documento de trabajo para seguir opinando y enriqueciendo la ruta de los CTE y fortalecer el Plan de Mejora, conformado para el inicio del ciclo escolar que corre. Fue la Primera sesión plenaria del Consejo Técnico Nacional de Supervisores integrado, en que se realizó un recuento de los compromisos que cada uno de sus integrantes asumió en la reunión anterior y cual el cumplimiento logrado. Los resultados se procesarán puntualmente, a fin de, en su base, proponer para análisis criterios y mecanismos que vigoricen la Ruta de Mejora creada al inicio del ciclo escolar, en cada una de las escuelas del país.

 

En lo nacional, los Secretarios de educación de todo el país hicieron una declaración muy precisa el viernes pasado, en el seno del Consejo Nacional de Autoridades de Educación (CONAEDU) reiterando “La urgente necesidad de mejorar la educación en todos los órdenes, así como la de garantizar los derechos de la niñez y juventud mexicanas de acceso a servicios educativos de calidad”. También hicieron clara referencia a “La responsabilidad del Estado para brindar la equidad en la prestación de los servicios educativos, para que todos tengan las mismas oportunidades de acceder a ellos”. Con ello refuerzan los empeños de sus estructuras educativas en cada entidad federativa y envían un mensaje de unidad en los empeños nacionales por la educación. http://basica.sep.gob.mx/conaedu/index.php?act=XXIVordinaria

 

En Puebla podemos considerar que hay resultados halagüeños, si bien aún estamos en camino de ajustes para que todos comprendamos el compromiso –que no altera tiempos de trabajo- por avanzar en su conocimiento profundo. Así podremos tener un rostro -maestros, directivos e institución educativa- cada vez más preciso y respetable ante la sociedad. Se lucirá el orden en que se manejan las instalaciones escolares, la escuela en su organización, la puntualidad y disciplina promovida por todos los integrantes del conglomerado escolar y su impacto en la escuela, sobre todo en el salón de clases; sus resultados en la preparación de los alumnos.

 

¡Que importante es saber y apreciar por la comunidad –en particular los padres de familia- las formas en que se comunica y relaciona el director de la escuela con alumnos, maestros y padres de familia!. Cómo este contacto, cotidiano, cordial, preciso entre los que participan en el quehacer educativo, impacta en el aprendizaje de niños y jóvenes. Saber de indudables empeños del director y docentes por adaptar al aula y al claustro de la escuela, acciones y proyectos probados en otras escuelas o singulares en su aplicación. De que manera director y maestros, utilizan en la tarea cotidiana, materiales para impulsar la lecto-escritura e intensificar la enseñanza de las matemáticas para un aprendizaje fructífero, pero placentero.

 

Los padres de familia participan –o debe invitárseles- a estar al tanto del ritmo, resultados positivos y dificultades de sus hijos en la escuela. Todos aquellos obstáculos que afectan el aprendizaje, deben ser de su saber, a fin de participar con conocimiento de causa en su atención. El hogar es la fuente de educación del ser humano. Su participación no termina al llevar al hijo a la escuela. Allí inicia otro proceso fundamental para la formación -adecuada para la vida- de hijos y demás infantes que conviven en casa. Es necesario conocer como entienden las tareas que se encargan a sus hijos a realizarse extra clase; de que modo pueden colaborar a su buen resultado.

 

Los elementos anteriores son lo sobresaliente, de entre muchos más que caracterizan a un centro escolar. Son la imagen que los partícipes en la tarea escolar tienen de su escuela. Marcan la concepción que la sociedad juzga de cada centro educativo y nos permite pensar y proponer cambios que ameriten aplicación, tanto para que la escuela adquiera rangos más altos en el aprecio social, como para que el maestro siga siendo factor de cohesión y cambio, en la escuela y región en que aplica su vocación de guía de niños y jóvenes, en trayecto a ciudadanos libres y con afanes de cambio.

Correo electrónico: v_barcelo@hotmail.com Puebla, Pue.


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