La escuela mexicana es, desde hace algún tiempo, terreno propicio para la búsqueda y encuentro de talentosas –otras no tanto- propuestas para enriquecer la currícula escolar, sobre todo en el nivel básico, (preescolar, primaria y secundaria) aún en media superior. Dentro de estas experiencias que a nivel piloto pude conocer y ver su evolución, destacan tres que se aplican en preescolar, primaria y secundaria: Educación por el Arte (cuya reseña presenté oportunamente), Espíritu Emprendedor y Educación por la Experiencia. Continuaremos con una breve reseña de evolución y resultados de la propuesta de Educación por la Experiencia (ExE), que tiene origen y proceso eminentemente poblanos. www.educacionporlaexperiencia.mx
Dicha propuesta educativa, encausada a todo México se apoya en una serie de considerandos como: Una de las fallas de la escuela tradicional ha sido la insistencia de educar la razón de las personas para hacer masas de trabajadores cumplidos y manejables, uniformándolos y sin verlos como individuos integrales. El problema se vuelve más complejo, porque esa sociedad —la sociedad industrial de trabajadores masificados—, ya no existe, al menos en el llamado mundo desarrollado. Hoy es la mente y sus resultados la que manda. Hay que preparar jóvenes que sean líderes en ello, sin perder sus valores y espiritualidad. Velar por la integralidad del educando.
De allí que se piense que “la educación no debe perder de vista que la persona no es sólo intelecto”. Esto es educación holística o integral. Ésa sería, en palabras sencillas la esencia de lo que la propuesta de Educación por la Experiencia (ExE) busca en su tarea: donde se toma en cuenta que, en muchas ocasiones, las decisiones están fundadas y reciben su impulso en lo emocional más que en lo racional.
El educando se va construyendo a sí mismo y en la medida en que va aprehendiendo (con h) sus conocimientos y sus sentimientos, va asimilando y superando las malas experiencias que en las calles, los medios de comunicación, su casa, la escuela, etcétera, vive u observa y que han de impactar en todo su proceso vital. Así es como va formando su carácter y su personalidad (con base en sus valores, o bien, su ética y su civilidad).
La propuesta ExE fue lanzada por el prominente empresario poblano, Armando Prida Huerta. Plantea que las decisiones se tomen tratando de encadenar los buenos sentimientos con los buenos pensamientos, para que den como resultado decisiones correctas, que se traduzcan en acciones solidarias, humanas y corresponsables. El Programa hace una reflexión: ¿Cómo queremos que los niños y los jóvenes aprendan y sean mejores si son analfabetas emocionales?. Pretende un retorno al espiritualismo como respuesta al mundo caótico en que hoy nos desenvolvemos.
El Programa ExE no altera la curricula original de los grupos –cada vez más numerosos- en que se aplica. Durante una hora a la semana, los niños leen -15 minutos- en voz alta un tema (según sus edades puede tratarse de violencia entre pares, adicciones, cuidado del cuerpo y otros). Posteriormente, algunos niños explican lo que entendieron, incluso narran experiencias respecto al tema. Con tales antecedente se procede al diálogo o debate colectivo, sobre la base de preguntas generadoras de reflexión que hace el maestro y permiten la participación de los educandos.
Durante los 10 o 15 minutos finales, los niños escriben lo que aprendieron, cómo se sintieron (comprensión intelectual y emocional). De allí llegan a conclusiones (personal y grupal) que también son motivo de redacción. Por último, se adopta un compromiso (alcanzable y verificable), el cual se firma, para que finalmente, reflexionen a quién o a quiénes se beneficia con el cumplimiento de su compromiso.
Los libros –impresos con gusto y profusamente ilustrados, por grado de estudio- se llevan a la casa para ser motivo de conversación con sus padres o responsables de crianza, buscando su apoyo en el cumplimiento de su compromiso. A lo largo del ciclo escolar, el libro se lee, analiza y debate completo. Se comprende y escribe lo aprendido, con palabras del vocabulario propio del niño, que expresa sus sensaciones y emociones.
Los resultados conocidos y los testimonios grabados, indican que son temas didácticos, de fácil comprensión —se recurre en mucho a las imágenes—, manejados con vocabulario sencillo y que ayudan a formar o fortalecer valores. Entre las constantes que expresan los alumnos –en investigaciones del Programa- se destaca que: mejoran actitudes, les ayuda a la reflexión o al razonamiento, al aprendizaje, a la convivencia familiar y a la lectura de comprensión –sustento de la educación- es divertido, ágil y ameno. Diríamos que su metodología es innovadora y atractiva.
Los familiares son también encuestados por ExE. Ellos resaltan que el Programa: promueve diálogo y acercamiento familiar, ayuda a la reflexión y al razonamiento; los contenidos de los libros cooperan a mejorar las actitudes, promoviendo la lectura. Como señalan sus promotores: Impulsa, a través de la conciencia la voluntad hacia la acción constructiva.
Es importante conocer que para el Modelo ExE, “sin maestro no hay cambio”, Son ellos los formadores de los nuevos ciudadanos y, por tanto, del país que estos ayuden a construir. Los cambios que requiere México son muchos, pero definitivamente pasan por la educación y, en este caso por la educación valoral o ética. Son el principal motor del cambio –afirman-.
Hay un claro empeño por acercar a padres y maestros en cuanto a formación de valores de sus hijos Y hay que decirlo, se han recibido miles de muestras y de compromisos firmados por los maestros que han pasado por las capacitaciones, en los que ellos toman como suyo este Modelo y lo impulsan con entusiasmo. Así, en muchos casos, se integra a padres y maestros en la educación valoral de los educandos; y los estudiantes recobran confianza y comunicación, tanto con padres como con maestros.
El método tiene una secuela claramente definida. Para llevarle a efecto, se informa y prepara a supervisores y capacitadores, con perfiles específicos, quienes instruyen a los maestros que moderan las sesiones. En el caso de escuelas se prepara a los directores del plantel o a quien estos designen. En el caso comunitario, ExE lleva a efecto sesiones con sus capacitadores.
ExE inició sus tareas en Puebla (mayo-junio de 2011) con un pilotaje en 9 escuelas (226 alumnos de diversos estratos sociales), en sesiones con presencia de personal de la Comisión Estatal de Derechos Humanos y del sistema estatal DIF, quienes le convalidaron. También contó con la asistencia de padres de familia y maestros de escuelas. La segunda prueba piloto se efectuó en septiembre del 2011 en 217 escuelas (4320 alumnos) capacitando, además de padres y maestros, a los Apoyos Técnicos Pedagógicos (ATPs), incrementándose progresivamente la participación de los estudiantes y familias. Es para octubre de 2012 que se inicia trabajo conjunto con el Benemérito Instituto Normal del Estado para realizar investigación en 25 preescolares con 76 maestros. En febrero de 2013 se aplica el Modelo a 2 660 niños en nivel preescolar.
Paulatina pero persistentemente se avanzó a otros estados, para probar la eficiencia del Modelo Educativo en otras regiones del país. Dos estados empiezan a dar resultados: Michoacán a nivel primaria (5,800 alumnos, 20 escuelas y Sinaloa (1000 alumnos de preparatoria). En las dos entidades federativas hay interés, participación y empatía. Se comprueba que favorece el comportamiento positivo y con ello, la armonía, felicidad, satisfacción personal y eleva la autoestima. Cuando impacta en hijos y familias, genera una comunicación positiva, entendimiento y favorece los vínculos afectivos, apoyando la formación integral de niños y jóvenes, estimulando sus decisiones reflexivas y positivas. por ello, es preventivo, reduciendo o evitando acciones de riesgo gracias al conocimiento y reflexión de manera anticipada, para tomar decisiones adecuadas.
Una lectura de los libros permite entender su capacidad correctiva, si combinamos el conocimiento adquirido con la experiencia vivida y se lleva a la reflexión de consecuencias. Esto forma una competencia fundamental para la vida al impulsar a los niños y jóvenes a ser y sentirse mejores.
Si vemos el Programa desde el punto de vista del Estructuralismo educativo tenemos que considerar que, junto a las materias cívicas de la curricula escolar, impulsa valores (democracia, equidad-igualdad, autoestima, autoeficacia, regulación emocional, paciencia, perseverancia y otros) desarrolla capacidades como: autoconocimiento, creatividad, cumplimiento de compromisos, liderazgo, integración, participación, trabajo en equipo, agilidad mental, pensamiento creativo, desarrollo de lenguaje, entendimiento, comprensión y resolución de problemas, carácter, bienestar físico y emocional y motivación para el logro de metas personales, apoyados en la ética y el respeto a los derechos humanos.
La propuesta continúa, con importantes avances, en etapa de sensibilización con maestros y padres de familia. Recientemente el Congreso poblano impulsó un punto de acuerdo, tanto para “promover una sociedad sin violencia”, la paz y el orden social, “a través del respeto al derecho de los animales” evitando actos de crueldad y maltrato contra estos seres vivos. Dentro del texto de la propuesta se exhorta a la SEP para que adicione el tema “respeto a los animales, consecuencias y efectos al maltrato animal” en los libros de Educación por la Experiencia ExE.
En el Manifiesto de presentación del Programa, Armando Prida afirma: “Educación por la Experiencia® conduce a niños, jóvenes y adultos, y por tanto al país, a la única forma de vivir con principios irrenunciables, honestidad; empresarios con moral, trabajadores con responsabilidad, respeto a los sentimientos, colaboración con todos; convivencia con la pareja, familia, el entorno, amor y cuidado de los hijos; entrega a la patria en busca de la verdad, la justicia”. Sigamos resultados del Programa donde se aplique. Su impacto siempre será benéfico en un mundo tan convulsionado como el que vivimos.
Correo electrónico: v_barcelo@hotmail.com Puebla, Pue. 27-Oct.-2013.
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