Distrito Federal a 24 de junio de 2013.- Integrantes del Consejo de la Reforma Política del Distrito Federal, presidido por Porfirio Muñoz Ledo, exhortaron al Congreso de la Unión y a las Legislaturas de los Estados, a fin de que manifiesten su voluntad y se comprometan de manera explícita a reformar la Constitución para que sea reconocida la Ciudad de México como la capital del país y sede de los Poderes de la Unión.
En una reunión de trabajo, acordaron que estas modificaciones Constitucionales deben considerar las bases planteadas en la última iniciativa presentada ante el Senado de la República y que, en coincidencia con otras, se retomen otras propuestas.
Como el establecimiento de las mismas atribuciones y prohibiciones que el Título Quinto refiere para los Estados de la República; y la definición de la relación jurídica de convivencia entre los poderes nacionales y locales.
En suma, señalaron, se trata de construir el marco Constitucional en el que la ciudad pueda determinar su propio régimen interior, su organización territorial y su carta de derechos humanos.
De la misma manera, reconoce que la lucha histórica por garantizar plenamente los derechos de los habitantes del Distrito Federal y la autonomía de su Gobierno, tanto en lo político como en lo económico, no es de ahora ni es coyuntural, sino un largo trayecto de participación popular y exigencias ciudadanas.
“El entramado institucional de la ciudad es un reflejo inacabado de las aspiraciones manifiestas de autodeterminación de los ciudadanos y de los nuevos equilibrios políticos derivados de la transición”, indicaron.
Al dar a conocer este Posicionamiento, los integrantes del Consejo, Porfirio Muñoz Ledo, José Alberto Aguilar Iñárritu, Elisúr Arteaga Nava, Agustín Basave Benítez, Bernardo Bátiz Vázquez, Raúl Carrancá y Rivas, Miguel Concha Malo, Arnaldo Córdova, Rosalinda de León Zamora, Ifigenia Martínez, José Agustín Ortiz Pinchetti, Alejandro Rojas Díaz Durán y José Woldenberg, también consideran que desde 1996 la ciudad conquistó la potestad de elegir a sus autoridades.
“Los Gobiernos democráticamente electos han ampliado las prerrogativas sociales y las libertades públicas; sin embargo se conserva un marco Constitucional que mantiene atribuciones limitadas para el régimen interior de la capital y no permite superar las restricciones inherentes a la convivencia con los poderes nacionales, tampoco se ha conseguido el ejercicio pleno de los derechos políticos para sus habitantes”, indicaron.
Los esfuerzos por modificar este esquema jurídico han sido múltiples, entre ellos destaca la iniciativa de reforma a la Constitución Federal en 2001, cuya intención de emancipar la Ciudad se aprobó por unanimidad en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal y por una abrumadora mayoría en la Cámara de Diputados; no obstante, fue frenada en el Senado de la República.
En 2010 la Asamblea Legislativa elaboró e impulsó otro proyecto de reforma en la misma dirección, con el agregado de un Estatuto de capitalidad que regularía las relaciones entre los poderes federales y los locales. Esta propuesta fue asumida por algunos senadores, quienes la presentaron formalmente ante la representación del pacto federal.
Los integrantes de este Consejo destacan, en su posicionamiento, que hoy día los principales partidos políticos nacionales han hecho público su interés por materializar la Reforma Política del Distrito Federal; para ello propusieron la instalación de una mesa nacional de diálogo que concrete los acuerdos y allane el terreno hacia la Constitución de la Ciudad de México.
“Las expresiones de los diversos actores, fuerzas políticas y la sociedad demuestran que existe un clima favorable para el entendimiento. Este Consejo saluda el consenso y hace votos porque no se dilapide esta oportunidad”.
“Las coincidencias entre los proyectos presentados durante una década son notables. Se trata, sin duda, de un proceso continuo que lamentablemente se ha estancado en varias ocasiones, tanto por razones circunstanciales como por reservas atávicas. De ahí el significado que reviste la aceptación de los actores políticos para emprender una reforma de este calado”, establecen.
El Consejo Consultivo para la Reforma Política del Distrito Federal identifica dos etapas fundamentales para la consecución de este objetivo: primero, la modificación del artículo 122 y correlativos de la Constitución General de la República; después, el proceso constituyente de la Ciudad.
“Informamos a la sociedad que el Consejo Consultivo para la Reforma Política ha quedado instalado y convocamos a la misma para que, mediante su participación, refleje la identidad y autoría de este esfuerzo histórico que es, en última instancia, un ejercicio auténtico de la soberanía popular”, pidieron.
Es de recordar que el 27 de diciembre de 2012, mediante decreto publicado en la Gaceta Oficial del DF, se creó la Unidad para la Reforma Política del DF, el Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, designó a Porfirio Muñoz Ledo, comisionado de la misma y el 11 de abril se instaló el Consejo Consultivo, que ahora por primera vez, hace este llamado al Congreso de la Unión y a las legislaturas de otras entidades para impulsar las reformas Constitucionales a favor de los habitantes del Distrito Federal.