¿Que pensaría si le dijera que la fidelidad, la conducta sexual, el apego a su pareja, a la familia se encuentra determinada por genes?
Todo inició a partir de una observación en la conducta sexual de ratones silvestres de Australia, en la que advirtieron que los que vivían en la pradera tendían una tendencia monógama, conservaban una pareja y alimentaban por largo tiempo a sus crías, mientras que los que vivían en las montañas, pese a ser de la misma raza, tenían un comportamiento polígamo y desatendían a sus crías o les daban muy poco tiempo de atención. Cuando estudiaron el cerebro de estos roedores, encontraron que los monógamos, tienen una alta expresión para los genes AVPR1A en los centros de recompensa (donde actúan las drogas). Los ratones promiscuos presentaban un patrón opuesto. Al realizar la secuencia de los genes, eran idénticas excepto en un micro satélite, que presentaba el ratón monógamo. Además al modificar la este “microsatélite” los ratones monógamos, ¡se convertían en promiscuos!
De forma por demás interesante el gen AVPR1A en los humanos también muestra un polimorfismo de estos satélites, y de forma similar a los ratones de campo, los estudios en humanos sugieren que tenemos también esa expresión en el cerebro medio en el sitio de las “recompensas”. Estos, los que tienen grandes receptores son los que expresan una conducta monógama con sus parejas y una mejor crianza de sus descendientes como lo comenta el Dr. Prichard y su grupo de investigadores de la John Curtin School of Medical Research de la Universidad Nacional Australiana, Caberra. Australia, en la Revista Human Mutationes en 2007, refiere que de las conductas humanas parecen tener un componente hereditario. Los genes implicados son los que tienen receptores para vasopresina y oxitocina (genes AVPR1a y OXTR entre otros). En el cerebro estas moléculas se han implicado al grado de apego e intimidad entre las parejas. En su estudio de más de 2,000 personas, encontraron una asociación entre este gen con la edad de inicio la vida sexual, tanto en hombres como en mujeres, y a otro gen (el OXTR) a embarazarse tempranamente. (1)
Por otra arte el grupo del Dr. Justin García de la Universidad de New York abre su articulo mencionando que las variaciones del genotipo DRD4 VNTR en el cromosoma 11, está relacionado tanto con la conducta de mantener relaciones sexuales sin compromiso, la infidelidad y el sentido de búsqueda persistente, relaciones de promiscuidad definidas por ellos como “una relación de una sola noche” sobre todo en los varones. Ellos establecen que estas conductas aunque son de riesgo incluso para enfermedades, son incapaces de frenar su impulso, existe un déficit saturación de los receptores a nivel cerebral y tienen ese impulso de búsqueda de “novedad” y que no tiene relación con la satisfacción que tengan o no con su pareja actual. (2)
Hacen falta más estudios para poder determinar el grado de influencia de estos genes en la conducta sexual. El estudio de García reporta que 24 % de los que no expresaban estas alteraciones genéticas eran infieles o promiscuos contra 45% de los que si lo expresaban tanto en hombres como en mujeres. (2)
Existen grupos de variables de estos genes, lo cual supone que los que tengan algún perfil genético que haga que tanto la infidelidad como la promiscuidad sean una conducta nula, esporádica o una repetición semejante a la adicción a una droga. Eso explicaría el por que algunas personas mantienen un patrón de conducta con reincidencias una y otra vez, semejante a el apego y recaídas de las adiciones.
Si quires saber mas:
1) AVPR1A and OTXR polymorphisms Are Associated with Sexual and Reproductive Behavioral Phenotypes in Humans . HUMAN MUTATION in brief #981 (2007) on line
2.- Associations between Dopamine D4 receptor Gene Variation with Both Infidelity and Sexual Promiscuity. Justin R García. Plos OneS (11) e 14162. Doi:10: 1371/journal.pone.0014162 2010
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