No somos conejitos de indias

Noticia escrita el: 13 septiembre, 2021 | Por: Mario Fernadez

Estado Fallido

 

 

 

¿Quién ha dado una explicación científica de la sustancia de las diversas vacunas?

¿Por qué tantas personas ya vacunadas tuvieron reacciones adversas?

 

¿Cuál es el motivo real de inocular un antiviral  tras el otro y tener un control para concurrir a algunos lugares?.

 

Es interesante que Pfizer Biontech es la vacuna aceptada y recomendada mientras Johnson & Johnson se retiró tras varios efectos nocivos.

 

Aquí, lo preocupante no  solo es la pandemia sino las espectativas  aún no reveladas por la Organización Mundial de la Salud –OMS-, el virus actual va mutando de acuerdo al genoma de cada nación a diferencia de una infección.

 

La mutación del mismo en cada organismo, lo vuelve  complejo pues cada organismo tendrá diversas reacciones ante el mismo, no obstante habrá quien desarrolle mayor inmunidad a este y no lo afecte tanto como a otros infectados.

 

Todos somos potenciales portadores por muchas vacunas que reciba nuestro organismo, sin embargo, el cuerpo es tan sabio, que con el paso del tiempo, el propio sistema inmunológico, desarrollará anticuerpos como parte de su adaptación cual evolución, y será el más fuerte o bien llamada  selección natural que florecerá.

 

Aunque las consecuencias de esta nueva peste apocalíptica, a diezmado la mortandad, es en sí misma una guerra bacteriológica fraticída donde como lo comenté en columnas anteriores, no se requiere un solo disparo para tener en vilo a la raza más destructiva del planeta.

 

¿Acaso mientras millones de seres humanos mueren por diversas causas los laboratorios se vuelven cada vez más millonarios?

 

¿Quiénes realmente se ven beneficiados con esta situación?

 

Las empresas farmaceuticas se niegan rotundamente a “encontrar” un medicamento realmente eficaz con toda la tecnología existente para la investigación pero no es conveniente para sus propios intereses monetarios a costa del sufrimiento de millones de personas que por una macabra conspiración mueren entubados y son al estilo nazi, cremados por miles diariamente.

 

Aquí en este México convulsionante, es casi imposible frenar el avance de un enemigo microscópico debido también a la ideología retrógada del pueblo y su gobierno, de la no aplicación de la “sana distancia” en el transporte público y la inconsciencia de tirar a la calle los cubre bocas, causando con esta aberración mayor contaminación.

 

Hasta que la humanidad logre modificar sus defensas y el asesino microscópico se vea mermado en el globo terráqueo seguiremos en una crisis sanitaria y financiera donde los dueños de la salud seguirán imponiendo reglas como titiriteros de un pueblo inerme ante sus caprichos.


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