Reparto equitativo de vacunas, prueba de fuego para la cooperación internacional

Noticia escrita el: 23 marzo, 2021 | Por: Administrador

 La embajadora Socorro Flores Liera, egresada de la IBERO y primera mexicana en ser jueza de la Corte Penal Internacional (CPI), señaló que la vacuna es clave para salir de la crisis del COVID-19, pero el reparto equitativo global es relevante porque éste marcará el éxito o fracaso de la cooperación internacional frente a la pandemia.

 

Durante la conferencia virtual El rol de la OMS en la pandemia por COVID-19, organizada por la Sociedad de Estudiantes de la Licenciatura en Administración de Negocios Internacionales, la embajadora destacó que parte de los esfuerzos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es el mecanismo COVAX, el cual busca impulsar la repartición equitativa de vacunas seguras y efectivas contra el nuevo coronavirus.

 

La exalumna de la Licenciatura en Derecho de la IBERO dijo que se trata de la primera vez que la OMS establece un mecanismo de esta naturaleza y que los retos de su creación y operación no son menores, pues se han tenido que adaptar a muchas condiciones que no dependen de este organismo, por ejemplo, las entregas por parte de los proveedores.

 

En ese sentido, a pesar de los obstáculos, la diplomática destacó resultados positivos de este mecanismo como el hecho de que el COVAX ya inició la distribución de vacunas. Y que gracias al trabajo de la OMS muchos países sin recursos, que no habrían podido acceder a la vacuna, en otro contexto, están recibiendo las dosis. Dijo que se espera que al finalizar este 2021 ya se haya podido inmunizar a las personas más vulnerables.

 

Al día de hoy, informó la embajadora, el COVAX ha entregado más de 30 millones de dosis de los biológicos y tiene asegurada la compra de al menos 2 mil millones, cantidad que será repartida a lo largo de este año para cubrir al 20% de la población mundial.

 

“México forma parte de este mecanismo y ha adquirido vacunas que, esperamos, ya se empiecen a recibir en el transcurso de este primer semestre del año”, confió.

 

La producción de vacunas y tratamientos para hacer frente a cualquier enfermedad es un proceso lento que requiere enormes sumas de dinero y gran capacidad científica. El promedio mundial había sido de entre 4 y 10 años para desarrollar una vacuna efectiva y segura. Actualmente, en tiempo récord, se cuenta con 11 vacunas que han recibido autorización para uso de emergencia y cuatro de ellas han sido respaldadas por la OMS (Pfizer, Moderna, Johnson & Johnson y AstraZeneca). Cabe destacar que hay 22 en fase de prueba avanzada.

 

A futuro, es muy importante que los países pongan en marcha programas para promover la formación de personal médico y que se destinen recursos a estas tareas, lo cual tendrá un impacto importante en materia de género porque las mujeres representan el 70% de personal en el mundo.

 

La pandemia, explicó Flores Liera, llegó a un mundo profundamente desigual que se ha acentuado durante la emergencia sanitaria. El impacto del COVID-19 ha sido mayor en las personas que enfrentan vulnerabilidades: refugiados, migrantes, personas en situación de pobreza, niñas, niños y personas indígenas.

 

Esto implica retrocesos sustantivos en la lucha contra la pobreza, la desigualdad, el acceso a la salud y la violencia de género. Recuperar el crecimiento tomará muchos años y dependerá de las acciones que pongan en marcha los distintos países a nivel nacional e internacional.

 

Finalmente, señaló que pese a las altas y bajas que se han experimentado con la pandemia, el mundo tiene la capacidad para salir adelante, pero los países deben prepararse con seriedad, invertir de manera eficiente en salud y tener una colaboración estrecha con otras naciones y organizaciones porque hacerlo hoy es invertir en la seguridad propia del mañana.

 

Nota escrita por: Valentina González/ICM