Un día de Reyes Magos en el infierno de Puebla

Noticia escrita el: 6 enero, 2017 | Por: Juan Carlos Cacho Rodríguez

 

Fotografía: Juan Carlos Cacho

Puebla, Pue.- Por vez primera en años los Reyes Magos se quedaron como el chinito “nomás milando, milando”, puesto que en varias décadas no se pensó que los niños de la ciudad de México en especial Puebla, se quedaran con las manos vacías o medio llenas, con la esperanza de ver y jugar con sus juguetes deseados, plasmados y escritos en una lista sobre la hoja de libreta, de color, con figuras e inclusive un papel estraza.

Después terminadas las peticiones doblar la hoja y  meterla en su respectiva carta, amarradas de los globos multicolores deteniéndolos con los zapatos, otros más soltarlos para que el viento se las lleve y le llegaran a tiempo a los hechiceros.

El día de ayer entre las 15:00 y 16:00 horas iniciaron actos delictivos en contra de los centros comerciales, con el robo de aparatos electrónicos, electrodomésticos, telefonía móvil, juguetes y ¿por qué no?, alimentos de todo tipo, sin olvidar artículos de limpieza. En este acto ni el comercio informal se libró de los saqueos cometidos por grupos que supuestamente están cansados del alza a los impuestos cometidos por el gobierno federal, sin embargo los saqueadores fueron los mismos que lastimaron a su propio pueblo, lo traicionaron y lo más vergonzoso mataron la esperanza de la inocencia.

Fotografía: Juan Carlos Cacho

En el centro de la capital poblana la sociedad alterada corrió a donde pudo para esconderse y  evitar ser víctima robo; mientras otros tantos preocupados trataban de entrar a los centros comerciales para alcanzar un juguete y comprarlo. El terror en la mirada de las personas, la angustia notable en el cuerpo, padres con sus hijos en brazos para resguardarlos de lo inesperable. Fue lo que se respiró, se palpó y vivió Puebla.

Para las 6 de la tarde justo la salida de la mayoría de los trabajadores, la  ciudad se convirtió en la tierra de nadie, luces apagadas, basura por doquier, boutiques con cristales rotos y de esos lugares gente que salió con objetos robados anteriormente mencionados.

El pánico se desató en redes sociales, publicaciones de alerta, “Cuidado no vayan al centro, hay balazos”, “Todo está cerrado, no hay nada”. Mientras que otros mensajes posteados fueron, “¿saben de algún lugar dónde haya juguetes?”. La economía mexicana se paralizó y con ello miles de familias  se quedaron sin trabajo; sin cumplir a sus hijos, sobrinos, nietos, hermanos. Almas en pena o cómo perros falderos buscando con la tristeza y lágrimas en el rostro, los pies cansados de la búsqueda y la impotencia e incredulidad por lo sucedido, devastó a la clientes, turistas y familias.

Fotografía: Juan Carlos Cacho

Las sirenas de las patrullas resonaron en el frío silencio del infierno en Puebla, a donde fuera que uno estuviese era una guerra por huir, todos a la defensiva y al primero que se acercara con  mala cara era golpeado, señalado. ¡Paranoia señores! Llegó el momento en el que era todos contra todos.

Para las 8 de la noche seguían los atracos a comercios, ni uno sobrevivió. Algunos centros comerciales atrincheraron sus puertas con lo que pudieron, mientras que otros los dejaron a la suerte.

 

Puebla se convierte en el infierno de Malebolge

La Divina Comedia se vivió en la entidad Poblana. El infierno de Malebolge se realizó en carne propia con ladrones que saquearon cualquier tienda con el fin de justificar “su justicia”, fueron los mismo que sembraron la discordia e incitaron a una guerra civil sin mirar lo importante, – los niños el futuro de la sociedad-.

La sociedad se preocupa por guerras de otros países y comparte palabras de solidaridad, cuando es la primera que cometió guerra contra su madre, padre y familia.  Los asaltaron, los dejaron en la calle, lleno de desilusiones. Amarga tarde y noche la que se vivió y se vivirá. Cómo el 2 de octubre hay agonía por los actos vergonzosos cometidos por nuestros hermanos poblanos y mexicanos.

Para que se quejan de Trump si somos peores que él.

Fotografía: Juan Carlos Cacho

“A chingar robando o saqueando da igual, así se le damos en la madre al puto gobierno y a las empresas extrajeras” fue parte de los que se dijo entre las bandas delictivas. Pasaron a darle en la madre a nuestra gente que con esfuerzo encontró un trabajo; con esfuerzo guardó para comprar algo especial en este día de Reyes a sus hijos.

A las 21:00 horas granaderos arribaron al centro comercial Soriana de la colonia Bosques de San Sebastián para resguardarlo de los saqueadores despiadados, sin embargo, minutos antes saquearon una casa de empeño, oxxo´s, Famarcias, tiendas de abarrotes y misceláneas. Otro grupo de formación policiaca se movió para Xonacatepec, mientras que otros más recibieron indicaciones para resguardar otro lugar.

Un caos en todos los aspectos fue lo que ocasionó  la movilización de saqueos en centros comerciales de las bandas delictivas. Caos vial, caos mental, caos físico y todo ¿para qué? Se afectó la economía de la ciudadanía. Con estos actos trataron de ponerle un alto al incremento de la gasolina. Lo único que provocó es más inestabilidad económica. México se retrocede, México se convirtió en la tierra de nadie.

Hasta el cierre de esta edición se le informó a la casa periodística Diálogo Sin Fronteras que la policía estatal trabajará para reguardar lo que queda de centros comerciales.

Tomo un verso de la biblia que se asemeja a lo que se vive hoy en día;

“Pero al final como serpiente muerde y como víbora pica. Tus ojos verán cosas extrañas y tu corazón proferirá perversidades. Vendrán cosas peores.

México no avanzará con actos delictivos, México está en retroceso por no leer, por no querer superarse, por vivir en mediocridad y la conformidad.

Puebla una ciudad tranquila, dejo de serlo, ahora se viste de otro color.