No quisiera que esto sean tan sólo palabras plasmadas sobre papel con tinta negra. Ni tampoco una danza atiborrada de abalorios que verse sobre el mosaico de una nación plurilingüe, biocultural y pluriétnica, y voy a lo que voy, porque hoy estamos en estado de emergencia. He pensado mucho en aquello que dijo Don Ernesto de la Peña:
La rosa no es sólo una flor de belleza irrefutable, es un cónclave de pétalos que nos muestran la fugacidad de la vida.
Y pienso en aquello porque la geografía de nuestra nación es hoy un paisaje Dantesco. La destrucción a causa de las inundaciones, de los deslaves de cerros y de daños a los hogares de la gente que nos han marcado con algunas pérdidas dentro de lápidas de muertes como terrible juego de azar. Hoy para muchos habitantes de los estados de la República Mexicana ya no queda nada material, tan sólo vida y observo de día miradas tristes que van guerreando a través de corrientes de agua en busca de luz y de noche corazones encendidos que lanzan sus miradas al cielo y su infinito chaparrón en busca de redención. Gente sin hogares, gente atrapada entre corrientes de agua y casas diluidas. Animales muertos, sembradíos de maíz que ahora son grandes charcos de infertilidad agrícola. Se ha ahogado nuestro maíz, nuestro sustento. Es ahora el mejor momento para crear un plan de acción. “Choquemos manos” en una plataforma de lucha en pro de un México unido. Actuemos todos creyendo en el bien común manifestando que somos una cultura que da de sí. Los desbordes de los ríos nos han dejado en condiciones lamentables. Se ha perdido el equilibrio y me figuro que si somos capaces de ver claramente lo que acontece, entonces jamás nos cruzaremos de brazos, porque basta con cooperar con un tironcito de una cuerda, con un empujoncito de una caja de latas de atún. No hacen falta grandes esfuerzos. Hace falta conciencia social y por eso nos ponemos manos a la obra. Donemos víveres como si fuesen granitos de arena. No cabe duda de que habitamos todos una espléndida tierra, pero a la vez la hemos lastimado. Se ha ido enfermando y ahora padece a veces de sed y sequias y otras veces hartazgos en forma de diluvios como lágrimas y por lo tanto entremos en conciencia de que vamos todos atentando por consecuencia contra nuestra propia existencia. Estamos en el mes de septiembre, mes en que se celebra la paz mundial. ¡Vamos! Demostremos de una vez quienes somos como sociedad cooperativa, juntando fuerzas como los sujetos activos que somos. Lancémonos a los centros de acopio más cercanos a casa. Lancémonos a chocar manos hoy que tanto necesitamos unos de otros. ¡Vamos! ¡Vamos juntos! ¡Aún sale el sol!
“¿Y el mundo? Gotas iluminadas por la luna y caídas del pico de una grulla”.
Poema Zen
CARMINA BRETÓN
Centros de Acopio en la Ciudad de Puebla:
*Sistema para el Desarrollo integral de la Familia (DIF) 5 de Mayo #1606
*Universidad Anáhuac (Plantel Puebla)
*Universidad Popular Autónoma de Puebla (UPAEP) 21 y 23 Sur, 9 y 31 Poniente de la Colonia Santiago.
*Arquidiócesis de Puebla. 13 Sur 1701 en la Colonia Santiago (Cáritas) Calle el Mirador 758 esquina con Lázaro Cárdenas, San Francisco Ocotlán.
*Casa de la Familia “Juan Pablo Segundo” 9 Oriente # 5, Centro Histórico (Catedral de Puebla) , 5 Oriente #4 y El Seminario Mayor Palafoxiano en la 44 Norte y Avenida Morelos, Colonia el Porvenir.
*Academia Regina Torné, 17 Oriente Colonia El Carmen.
A los centros de Acopio no es necesario llevar ropa, agua o medicamentos. Sólo leche en polvo, azúcar, café, lentejas, verduras enlatadas, con sistema abre fácil, chocolate en polvo, pasta dental, toallas femeninas, cepillos dentales, Shampoo, jabón, pañales para bebé.